A todos aquellos que nos ven empujando la pared:
Nuestra única intención es estirar cuadriceps y gemelos. En ningún caso queremos mover el edificio ni ganar espacio a la calle para poder aparcar en batería (aunque moverlo, lo hemos movido).


martes, 14 de mayo de 2013

XVI MEDIA MARATÓN ZARAGOZA


“O COMO EL ZORRO SE COMIÓ A LAS LIEBRES” 
Llegó el día, uno de esos días marcados en rojo en el calendario running de las liebres de la nieves. Este año es diferente, la preparación ha sido un poco caótica, por no decir nula. Hemos aparecido en la línea de salida sin saber muy bien como responderemos.

Bueno, pues ya es domingo, las siete cuarenta y cinco minutos. Las liebres nos encontramos en nuestro muro. No tengo ni ganas, ni sensaciones positivas para la carrera, llego sin descansar y después de haber trasnochado.
Cogemos el tranvía que nos acercará a la línea de salida, ya se empieza a intuir un ambiente runeril (como dice mi amigo Alfonso). En el vagón hay una amalgama de corredores de todo tipo de estilos, las chicas monas con modelito, el corredor maduro con su chándal de los setenta, los solitarios que observan al resto y por supuesto las liebres de las nieves hablando de dolores (cosa habitual en las conversaciones pre carrera).

Chino, Chano nos dirigimos hasta el pabellón de Tenerías y ya se observa a los corredores calentando y  se oye la música a todo volumen. Llegamos al Pabellón y primera sorpresa, hay un cola bastante larga para dejar los enseres sobrantes. Primeros nervios, pero rápidamente y sin entrar en los vestuarios nos quitamos pantalón largo, cortavientos, me coloco el dorsal, me doy un poco de silicona (quiero decir “vaselina”)  y con bastante celeridad dejamos las mochilas. Ya solo quedan veinte minutos para la salida. Toca estirar y calentar un poco.


Nueve menos cinco, nos colocamos en el cajón correspondiente, entre hora treinta y cinco y hora y cuarenta y cinco. Va pasando el tiempo y se cumple el horario previsto. Se da la salida a “Pacheco”, como siempre fiel a su cita. Cinco, cuatro, tres, dos, uno, el segundo más largo de la historia, “pum” suena el pistoletazo de salida, y hala allá vamos. Recorremos el Paseo Echegaray, entramos por San Juan de los Panetes y cogemos ya manifestación. Primer kilómetro, con embotellamiento y todo lo pasamos en menos de cinco minutos. Nos enganchamos a la liebre de una hora y cuarenta, al lado nuestro un corredor afronta los veinte kilómetros descalzo, increíble  Calles estrechas, los kilómetros pasan rápidamente. Me encuentro bastante bien, el ritmo es fuerte, pero yo quiero seguir mi plan, “hasta que el cuerpo aguante”. Jose Marí sigue a mi lado y Alfonso va unos metros más atrás. Del “zorro” por el momento no hay noticias. 
Llegamos al puente de la Ronda, kilómetro cinco y primer avituallamiento. En este momento aparece el corredor que, según parece, va a batir el récord de la prueba. Se tira a por el botellín como si su vida fuera en ello y despotrica contra la organización, los voluntarios y todo lo que se pone por delante. Bueno, corramos un tupido velo, no merece más comentarios. Paso junto a José Marí por el km 5 en 23 minutos 26 segundos (4 min 40 sg/km), ritmo fuerte, seguimos con la liebre de una hora cuarenta.
 Subimos el puente del tercer cinturón, todo según lo previsto. Ahora viene la zona más aburrida, el Paseo Longares. Al entrar, nos encontramos con los que salen, eso desmotiva un poco, pero de salida toca al revés, nos encontramos con los que vienen por detrás.
Nos acercamos ya al km 10 y pasamos otro avituallamiento, cojo botellín de agua y me tomo el gel que llevaba preparado. José Marí me comenta que se para a tomar el gel, yo esperaba que volviera a enganchar pero ya no lo vería hasta la línea de meta. Sigo yo solo y no veo el cartel del kilómetro diez. Pero al paso por el once, mi cronómetro ha marcado 51 minutos 47 segundos (4 min 42 seg/km). Solo he perdido dos segundos respecto al ritmo de los primeros kilómetros.
Paso por la Plaza del Pilar por primera vez, hay bastante animación, varios colegios están animando en puntos estratégicos y la verdad son de mucha ayuda  cuando te encuentras con  algún bajón. Calle Alfonso, otra vez Manifestación, San Vicente de Paúl, entorno de La Seo, es un recorrido bonito, con bastante animación que hace que las piernas sigan respondiendo. 

Volvemos a entrar en la zona de la ribera, avenidas largas que se hacen pesadas. Aún me encuentro bien, pero el grupo de la liebre de una hora cuarenta ha desaparecido de mi vista. Me acerco  al kilómetro quince, y el cuerpo pide un poco de pausa. Avituallamiento, cojo agua y la cuesta de puente del tercer cinturón, se me atraganta, se convierte realmente en un muro, noto que no puedo, veo que me pasan corredores como si estuviera parado.
Llego a punto más alto del puente y una amable patinadora me da una ración de réflex en los gemelos que han sufrido en esta última cuesta. Me pongo otra vez en marcha y oigo por detrás: ¡Paco!, me giro y veo a Miguel Ángel “EL ZORRO”, viene como una moto. Lo aguanto un poco e incluso al inicio de la bajada lo dejo dos metros atrás. En ese momento noto un bajón, me quedo sin fuerzas, y eso que estamos bajando. Veo que Miguel Ángel me pasa, se va, intento seguirlo pero es imposible, “el zorro ha devorado a la tercera liebre”. Aquí empezará mi calvario particular.

Vuelvo al la Ribera del Ebro, me vuelvo a parar para recibir otra dosis de Reflex. Al poner la pierna para recibir el spray, se me sube el gemelo izquierdo, me retuerzo de dolor. El patinador que me atiende, me pregunta si estoy bien, y me da ánimos para seguir, pierdo unos segundos que parecen minutos. Vuelvo a correr (¿?), llevo los gemelos como dos piedras. Se pone un corredor a mi lado, y  me comenta que quedan poco más de tres kilómetros y que vamos muy bien (¿será él?), que esta ya todo hecho. Le respondo que si llego al puente de Piedra, tendré que terminar. Sigo a mi ritmo, pero veo que voy perdiendo tiempo, me pasan como si yo fuera a cámara lenta. Pienso en positivo,  esto ya esta hecho, solo queda la avenida hasta el Puente. Pero cual es mi sorpresa cuando giramos hacia el Paseo Longares. Por unos momentos todo se me viene abajo. Intento visualizar pensamientos positivos y me reengancho a la carrera. Vuelvo a pasar a algunos corredores y esto me anima. Lo paso mal en los cambios de dirección que hay al final de Paseo Longares pero he recuperado sensaciones. 
Paso el kilómetro diecinueve en 1 hora 32 minutos. Ya solo quedan dos. Vuelvo a la Ribera, misma sensación de la primera vuelta, veo a los que entran y esto me anima. En este momento entro en otra pequeña crisis, empiezo a pensar en la cuesta que hay que subir hasta al puente de Piedra y me voy hundiendo poco a poco, se me hace muy largo. Llego a la cuesta y la subo como puedo. Ya solo queda el repecho del puente de Piedra, lo paso dignamente. Salgo del puente y entro en la zona de más animación, entro en la zona de Don Jaime, giro a la altura de la Lonja y aquí oigo: ¡Quico!, es mi hermano Manolo que me anima desde las vallas. Los de alrededor aprietan el ritmo y a mi me toca hacer lo mismo. Entro en meta mirando el reloj y veo que el tiempo oficial está por encima de una hora cuarenta y dos minutos. He parado mi cronómetro y me marca 1 hora 41 minutos 53 segundos. La chica con la que he corrido los últimos metros, yace exhausta unos metros detrás de mí. Pienso que no ha estado tan mal, y que he perdido una gran oportunidad de bajar de los cuarenta minutos.

En esos momentos veo aparecer a Jose Marí y Alfonso, les he sacado unos pocos segundos. Recogemos juntos el avituallamiento, nos reencontramos con sus familias y el comentario unánime es “EL ZORRO SE COMIÓ A LAS LIEBRES”.

En definitiva, otra carrera más que hemos disfrutado, que hemos sufrido también. Esto es lo que nos gusta y esto es lo que hacemos. Ahora a por la próxima y a preparar la TMT de 25 Km

domingo, 28 de abril de 2013

XXXII SUBIDA AL SANTUARIO DE RODANAS

Tras algunos años dando la vara con esta carrera,  por fin este 2013 nos animamos a hacerla.
 
Perfil de carrera: "¿A que parece la subida al Anglirú?"
Personalmente una carrera que se configura como continua subida, sin ningún tramo en descenso, me parecía un poco peligrosa, pensando que los ritmos que llevamos en carrera no son precisamente como los de los entrenamientos. Se hacen más exigentes, aunque te plantees la prueba como un entreno más. Pero es que al final, la vena competitiva sale...
 
La subida en principio no parece excesivamente dura, siempre que sepamos descifrar correctamente el perfil de la misma que habitualmente nos ofrecen. A simple vista parece una escalada alpina, pero si nos fijamos detenidamente apenas son 300 m de desnivel, en 15,5 kms.
 
Nos presentamos las liebres a las 9:00 h del domingo 21 de abril en el polideportivo de Epila. La temperatura es fresca (5 o 6 grados) y hace un viento moderado del NO. No hay más de 10 corredores por ahora para recoger el dorsal, pero es que es muy pronto y no está el día para madrugar.
 
Nos hacemos con los dorsales y damos una vuelta por el pueblo, vamos a ver si tomamos un cortadito para entrar en calor. Después de media hora visitando el casco histórico hemos pasado por tres bares y los tres están cerrados, así que nos volvemos a la zona de salida para empezar a estirar y calentar un poco.
 
Ya hay más personal, han puesto en marcha la megafonía y comienza la animación. Llaman al equipo de corredores de Epila para "hacer la moto". Hombre, yo pensaba que estas carreras gratuitas tenían poco presupuesto... pero de ahí a que el propio club que la organiza tenga que fabricar la moto de cabeza...
 
Lo que quería decir el speakman era hacer la foto. Un "lapsus linguae" lo tiene cualquiera.
 
Ya son las 10:00 h y estamos todos dispuestos tras la línea de salida. Unos doscientos corredores más o menos, entre ellos cuatro o cinco chavales de 10 a 12 años de la escuela de atletismo del pueblo. Con una planta de atletas y un correr que augura muy buen futuro para ellos. El profesor los llevaría regulando hasta meta, tranquilamente, incluso con paradas para alimentarse bien.
 
Se pide un minuto de silencio por el atentado de la maratón de Bostón. Es impresionante, no se oye ni una mosca.
 

Cola de grupo en el primer kilómetro
Por fin se da la salida. Como no somos muchos, se hace bastante cómoda y el primer tramo que es en bajada ayuda. Llegamos a la rotonda de la carretera y enfilamos el camino de la estación. Todo este primer (y casi segundo) km es por asfalto. El ritmo vivo, nos sale a 4min45" el km.
 
Pasamos, por debajo del puente del ferrocarril y tomamos ya el camino de Rodanas. Todavía es asfalto, pero ya comienza a picar hacia arriba.
 
El grupo tras pasar bajo la vía
En esta primera parte aún andamos las liebres agrupadas y dentro de un grupo más o menos númeroso, más o menos cómodo de ritmo.
 
Pero enseguida me noto fuera de punto y con una molestia en las espinillas (no sé cómo coño se llama ese músculo). El caso es que me fatigo y llevo las piernas agarrotadas en la parte de abajo.  Paco comienza a distanciarse y Jose Mari y yo preferimos quedarnos en el grupo en el que estamos.
 
Paco se va distanciando...
 
El camino es amplio y bastante recto, con ligera pendiente. No es precisamente de los que a mi me gustan pero para rodar no es malo. Además el suelo está bastante bien.
 
Por delante Paco ha cogido el grupo al que perseguía y se ha puesto en cabeza del mismo. Yo voy en cabeza del grupo en el que nos habíamos quedado pero me adelantan y pierdo unos metros de contacto con ellos, incluído con José Mari que va en el mismo. Los tengo a la vista pero no tengo ganas de hacer ningún sobreesfuerzo para cogerlos, sino de ir a mi ritmo. Para colmo, el viento, que nos acompañaría toda la carrera, se hace especialmente intenso. Vamos directamente hacia el Moncayo, lo tenemos al frente con su cumbre nevada y parece que nos dice: "venid, venid hacia mi, pero sabed que nunca me alcanzareis".
 
José Mari y Alfonso frente al cierzo
Aparece en el km 6,5 aproximadamente el primer avituallamiento líquido. José Mari, que iba con una chica en pos del grupo grande, decide esperarme. Esta decisión suya me vendría fenomenal, pues con la paradiña (escasos 15-20 segs) para beber el agua tranquilamente, recupero y marchamos juntos. Los próximos kilómetros vamos muy bien de ritmo y me ha desaparecido tanto la sensación de fatiga como las molestias musculares. Posiblemente se deberían a falta de calentamiento precarrera.  Seguimos imbuidos en una camino carretero rectísimo y amplio. Viene el km 8 y me tomo el gel que llevaba, más o menos como había programado, a mitad de prueba.
 
A lo lejos nos aparece la carretera de Ricla a Fuendejalón, que la tenemos que cruzar, más o menos el km 10. Trescientos metros antes Jose Mari me anuncia que se retira, tiene molestias en la rodilla y, pensando en la jorgeada que tiene día y medio después, no quiere arriesgar a fastidiársela. Me parece una decisión acertada, a pesar de que me dejaría solo los últimos 6 kms.
 
Llegamos al cruce con la carretera y nos despedimos. Aquí comienza la parte más bonita de la carrera, una subida entre las faldas de montes de pinar que, aunque con mayor pendiente, se hace más agradable a los sentidos.  Delante tengo una chica que iba en el grupo grande que se ha ido descolgando. Me pongo a ritmo cómodo de subida y un poco antes del primer repecho, la alcanzo. Me dice que se le está haciendo dura la cuesta y la acompaño un rato animándola. En un par de kilómetros me comenta que siga yo solo, que voy más fuerte, pero le digo que no voy a ganar nada, que me da igual esperarla un poco. Ella lo agradece y acabamos la segunda cuesta (más larga) juntos.
Viene un tramo de falso llano y ella se pone a tirar, se encuentra recuperada y vamos a un ritmo por debajo de los 5 min/km. Me ha venido bien esperarla porque yo no me hubiera puesto a ese ritmo por mi solo (estoy un poco perro ultimamente).

Curva cerrada para pasar un barranco, sobre un puentecillo y aquí, a falta de 2 kms, comienza el último repecho. Aparece un corredor, bajando de meta del equipo de la muchacha. Se pone a su lado y aviva el ritmo. Yo me quedo pero la chica parece que ha tenido una buena recuperación y se adelantan unos metros.

Llegada a meta de Paco
Entramos en el pinar y ya se ve el complejo del Santuario, pasa el km 15 y comprobamos que hasta meta apenas hay 500 metros más. Ültimo esfuerzo y se llega  a la zona llana donde está el complejo. La gente flanquea el camino y anima a todo el que pasa. Unos metros antes de la línea de llegada me gritan: "esa liebreeeee...". Son José Mari (que ha subido con los de Protección Civil) y Paco, que ha llegado unos minutos antes.

Saludos, felicitaciones y vuelta por el Santuario. Lugar bonito, muy arreglado y limpio. Merece la pena volver con la familia y organizar alguna excursión por alrrededores para acabar con una comida en las barbacoas.

Mi tiempo final 1h22min38seg (por mi reloj). Contento, máxime pensando en las malas sensaciones del principio.

Mi valoración personal es que es una carrera un poco sosita (sobre todo en la parte inicial) que se hace entretenida hacia el final. Es bastante rápida y puede hacerse cómodamente. El próximo año no sé si repetiré, pero el que sea gratuita gana bastantes enteros. Ah, y sin chip ni nada, como en los viejos tiempos de la pedestría.


viernes, 19 de abril de 2013

PRÓXIMAS CARRERAS.- RODANAS-RODEN

Se acerca ya el buen tiempo y las carreras populares empiezan a desarrollarse por esta tierra nuestra llamada ARAGON.
En los próximos días se han preparado en los alrededores de Zaragoza, varias carreras que quiero presentar desde este blog.

El próximo domingo día 21 de Abril con salida desde la localidad de Epila se puede afrontar la Subida a Rodanas, y lo que es mejor GRATUITA, sí lo he escrito bien, todos los servicios de una carrera a coste CERO. Aunque solo sea por esto, merece la pena inscribirse.

jueves, 4 de abril de 2013

Virgencica, virgencica... ¡ Que me quede como estoy !

    No recuerdo una temporada mejor para nosotros en cuanto al estado físico. Me refiero, más que nada, a la falta de lesiones. Y teniendo en cuenta que somos tres personas con muy distinta mecánica y teniendo en cuenta los anárquicos entrenamientos a los que nos estamos abandonando últimamente pues, qué quieren que les diga, la cosa tiene su mérito.

    De ahí el nombre de la entrada: ¡que nos quedemos como estamos!.

http://www.dailymotion.com/video/xfeyme_el-pozo-de-los-deseos_fun

    Urge volver a planificar los entrenamientos, no podemos seguir corriendo carreras ( trail montesblancos, media maratón...) sin preparar minimamente. Debemos retomar de nuevo entrenamientos de calidad, series y técnica de carrera. Simultanearlos con cuestas y escaleras en el Batallador o, ahora que alarga el día, por los montes de alrrededor.

    Y las famosas y entretenidas, pero no por ello sufridas, tiradas largas (around Zaragoza, aeropuerto, Vales de Valdespartera...). Que aunque no sean las de la preparación de maratón, nos mantiene en ese puntito de fondo.

    Si nos planteamos esto y, como decimos, nos respetan las lesiones, auguro un buen e ilusionante año en cuanto las competiciones.

    Por último, expectantes ante el reto de la TMT (Trail Montesblancos). Estamos inscritos en la mediana, con 25 kms de tralla por los montes de Alfajarín. Veremos cómo sale. Tenemos para comparar la del Ebro.

    Seguiremos informando.


martes, 19 de marzo de 2013

Crónica de la Carrera del Ebro 2.013







        Creo que no éramos del todo conscientes el día que decidimos apuntarnos a la opción “larga” de esta  edición de la Carrera del Ebro. Personalmente, la corta de 14 kms no me atraía mucho pues apenas era la primera subida a la plana del campo de maniobras, llanear por él y bajar a la huerta (Ah!, se me olvida la última subida, la de la sorpresa!). Para seguir con la tradición nos apuntamos a la larga, la que han denominado “Ultra-Trail” (aunque a mi, al lado de los “ultras” de verdad, de 60, 100 y más kms, esta denominación me parece un poco exagerada).
        Sin preparación específica, decidimos presentarnos el domingo 10 de marzo, en el arco de salida, con la única pretensión de hacer un paseo y acabarla.
        Llegamos al aparcamiento de la Escuela de Ingenieros a las 8:30 y nos dispusimos a colocarnos el equipamiento. Decidimos Paco y yo portar cinturón con un bidón de agua. Jose Mari se había preparado la camel-bag. Los tres llevamos dos geles de glucosa cada uno.
 
        Entramos a la pista del CAD (Centro Aragonés del Deporte), gran ambiente pre-carrera. Estiramos un poco y decidimos trotar los cinco minutos que quedan por la hierba. Rápidamente, al colocarnos  tras el arco de salida se produce la misma. Los relojes a cero, vuelta a la pista, salimos del recinto y comenzamos ya la subida a Juslibol. El tranvía nos hace la revista.


        Pasamos la entrada a Juslibol y giramos a la derecha por la antigua carretera que comunicaba este barrio con la carretera de Huesca. El pelotón ya se ha estirado bastante, y es que los buenos corren mucho. El terreno es prácticamente llano, muy ligera pendiente en ascenso. Ha salido el sol y vamos sudando la gota. Como esto siga así nos va a hacer falta hidratarnos más de lo pensado…
 
        Al poco, giro de 180º que coincide con la entrada en el campo de maniobras. Sigue la ligera pendiente, pero enseguida empezamos ya a subir por camino de tierra y piedra, entre pinares. Al final del camino alcanzamos la plana del campo de maniobras (aprox km 5). Hecho cuentas y me sale el paso a 5min30´me parece que vamos algo rápidos para lo que queda, pero Paco me hace ver que no, que nos va saliendo a 5min40´. Este ritmo es el que podemos llevar. No obstante, mis compañeros, van por delante unos metros. Yo me quedo algo rezagado. El cielo se nubla y sopla un ligero cierzo. Esto está mejor.
        Aquí comienzan los toboganes, p´arriba y p´abajo. Esto va a ser así durante los kms que falten hasta el lugar de Santa Cristina (km 7). En algún tramo he tenido a mis compañeros a 10 metros, pero se me vuelven a escapar. Antes del km 8 está el avituallamiento de agua. José Mari y yo tomamos el botellín y, tranquilamiente andando, casi nos lo bebemos entero. Paco ha optado por no parar de correr (si es que tiene unas tragaderas este…).


        Así poco a poco nos acercamos en subida tendida al km 10. Miro el crono: 56 minutos (bastante bien). El resto de los corredores que vienen conmigo tienen las mismas sensaciones. Hemos formado un grupetto muy homogéneo. Por delante veo a Paco que se echa mano a la riñonera, a por el gel. Decido hacer lo mismo. Lógicamente, me guardo el botecito del gel para tirarlo en algún avituallamiento, no como algunos marranos que lo han tirado donde les ha parecido.
Llegada a Santa Cristina
        A punto de llegar km 12 se endurece la pendiente para alcanzar una antena de telecomunicaciones en un pequeño altozano. Chino-chana se sube, giro a la derecha y aparece una pendiente en descenso del demonio. En pocos metros calculo que hemos bajado, al menos 50 metros de desnivel. Aquí van pasando los jóvenes que cuesta abajo van a tumba abierta. A mi no me interesa cargar tanto los cuádriceps, que luego lo puedo notar.
 
 
        Seguimos descendiendo, de manera bastante más suave, pero continua. Llegamos al km 14 y de nuevo avituallamiento. José Mari me ha esperado y tomamos una botella de agua, me bebo un buen trago y descubro que también hay isotónica. La tomo. Si puedes, es importante reponer sales.


        Al poco aparecemos en el barranco de los Lecheros (que baja hasta los galachos de Juslibol), a lo lejos se ven los depósitos de CLH de Monzalbarba. El camino en el barranco está húmedo y el terreno es arcilloso, por lo que tenemos que tener cuidado con algún que otro charco y con el barro. En este me encuentro a Paco a unos pocos metros por delante, José Mari se había quedado rezagado desde el avituallamiento. Intento coger a Paco, pero como algunos que bajan a toda mecha me adelantan y se me colocan delante, tengo que dejar hueco y poco a poco, lo pierdo de vista. Un par de kilómetros más abajo se nos desvía por una pista a la izquierda en fuerte pendiente. Lo siento, señor, pero esta vez la subo andando.
 
Perfil de la Carrera
 
        Una vez alcanzada la parte superior del monte, sigue una pista de nuevo en ascenso. No veo ni a José Mari ni a Paco. No se me hace especialmente dura la nueva subida, la hago con bastante tranquilidad.
        Sobre el km 19 vuelve a endurecerse la pista hacia arriba, pero no pienso parar, sino hacerla regulando bien. Bajo un pelín el ritmo y, al poco, unos metros por detrás oigo la voz de José Mari que me dice: “casi te pillo” y veo que la hace andando, yo le contesto: “No fuerces, regula” pues lo veo bastante apurado. Después me enteraría que había ido recortándome terreno pero cuando casi me tenía al alcance se había vaciado bastante.
Ya en el km 20 estamos de nuevo en la plana. De aquí al 23 sería un falso-llano con ligero descenso.


Punto de confluencia de ambas carreras
        En el km 23 se nos unen los de la carrera de 14 k. El efecto es similar a entrar en un carril de aceleración de la autopista, pues ellos en este punto llevan escasamente 7 kms y llevan un ritmo más vivo. Se forma una aglomeración algo incómoda, máxime cuando tenemos un poco más adelante el avituallamiento último.
        Por fin salimos del campo de maniobras a los pinares superiores del escarpe de Juslibol. Giro a la izquierda y descenso en mogollón por una pista llena de cantos rodados. Para mí muchos más que otros años, no sé de dónde los habrán sacado!. Este tramo lo hago bastante conservador pues, aunque ya no tenga molestias, todavía recuerdo el problema que he arrastrado el año pasado con la esguince de tobillo.


        Conforme voy de bajada me hago prometer a mi mismo subir la última cuesta (la de la sorpresa) andando. Al poco aparece, con la fila multicolor de corredores arrastrándose por ella. A los pocos metros empiezo a andar, otros me imitan, otros la hacen corriendo. A media cuesta un espectador nos grita: ¡Qué es eso de subir andando, venga corriendo para arriba!. Después de 24 kms me gustaría verlo a él…
 

        Culminamos la coronación del escarpe y se nos abre el valle del Ebro, con Zaragoza al fondo. Empieza la bajada de la culebrilla, y vuelven a tirarse a tumba abierta. Yo podría ir más rápido pero las piernas empiezan a notar la carga en cuádriceps y prefiero llevar baja cadencia y controlar la zancada. En un plis-plas estamos en el camino de los galachos, y nos metemos en la pista que, por la huerta, se dirige al río. Pronto 4 kms para meta. Coincide el cartel con el principio de unas molestias en el abductor de la pierna derecha.
        Aquí empieza, como cada año, la lucha psicológica. ¿Qué son 4 kms llanos?, en un entrenamiento habitual es la vuelta que hacemos a un ritmo más vivo (algo más de casa al puente de la Avda América), tan poco y tanto… Es aburrido y, como dicen los jóvenes hoy, me ralla el coco que no veas… Me planteo hacerlo como si fuera una locomotora vieja, a ritmo y dejar pasar el tiempo.


Cerca andábamos José Marí y un servidor
        Ahora tengo el rio a mi derecha y corre una ligera brisa de cierzo que me debería animar, pero me siento vacío, con fatiga y mucha sed.  Por lo menos las molestias en el abductor no van a más. 2 kms para meta, uff. Llegamos al Paseo de Ranillas y decido, en el aparcamiento previo, andar un rato, beber agua y recuperar (¡a un kilómetro de meta!). Pero me digo: ¡qué coño me estoy jugando!, tranquilidad y llegaré.
        Para mis compañeros estos últimos 4 tampoco fueron kilómetros fáciles. José Mari los hizo corri-andando, a Paco casi le pasa como a la mujer de Lot: Se volvió a ver si venía detrás y le dio un tirón en los gemelos por lo  que tuvo que bajar el ritmo (por lo menos no se convirtió en sal…).

 
 
        Un último esfuerzo a 1 km. Vuelvo a ponerme a “velocidad de crucero”, giramos a la entrada de la pista y oigo un “¡ánimo, Alfonso! Desde el público. Es Mariano. Se agradece, le saludo con la mano y entramos a hacer la vuelta y por fin, a meta.
 
        Tiempo 2h 50min 36seg. Paco había entrado algo más de dos minutos antes y estaba buscando a José Mari pensando que iba por delante. Le digo que no, que va detrás. Al rato ya en la hierba lo vemos aparecer y vamos a su encuentro.
 
        Recogemos una coca-cola y agua y descansamos un rato sobre la hierba de la pista. Nos encontramos con Miguel Angel, que ha hecho la carrera de 14 con un más que aceptable tiempo, dejamos el chip y nos dirigimos al coche para la vuelta a casa. Aquí nos hacemos la foto, felices.
 
              La valoración es fácil de hacer. A pesar del sufrimiento en el último tramo y teniendo en cuenta la poca preparación que llevábamos, el resultado es bueno.  Hemos sufrido, pero hemos disfrutado también de una carrera animada. Nuevos parajes y un nuevo reto cumplido. Ahora a recuperar bien, disfrutar del recuerdo y de una cerveza fría.  El año que viene auguro que volveremos a hacerla. A ver si en mejores condiciones físicas que este.

viernes, 8 de marzo de 2013

RODAJE LARGO "PRE-CARRERA DEL EBRO"


El pasado domingo, más para autoconvencernos que para otra cosa, realizamos Paco y un servidor una salida larga como prueba para la "ultra" del domingo 10 de marzo.

Lo que iba a ser un rodaje de 1h30 (1h40 máximo) se convirtió en una salida de 2h11min, para 22,4 kms en terreno siempre de subida o de bajada y con unos desniveles de 760 m positivos/785 m negativos.

Salimos de casa a las 17:00 h de la tarde para dirigirnos, por el canal hacia los Pinares de Venecia y subir por los mismos al camino del Tiro de Bola. Aquí empieza una cuesta tendida que nos llevaría en menos de 50´a la balsa que llaman "del horizonte", plena estepa zaragozana. De aquí tomamos la senda que crestea a la izquierda y, bajo las torres de alta tensión, buscamos el camino que baja el barranco de Montañés. En un par de kms salimos al mismo y lo bajamos. Bajada tendida, aunque el firme del camino no es de los mejores, se hace cómoda después de los 50´de constante subida.

Pasan los kms entre vales amplias y cultivadas. Espero pasar pronto el desvío a la torre del acampo de Arráez pero no llega. Ya había hecho en un par de ocasiones el recorrido (una de ellas corriendo, la otra en bicicleta) pero no recordaba lo largo que es. Por fin pasamos el desvío y en un par de kms nos aproximamos al polígono del reciclaje. Giro a la derecha y, tras pasar la línea del AVE vemos que estamos a la altura de la Cartuja.

En lugar de salir al canal, decidimos tomar el camino paralelo al AVE, que efectúa contínuos sube y baja. Después de 1h20´se hacen duro, pero ¡qué coño!, hemos venido a entrenar un trail. Además el camino es más directo hacia casa.

Aprovechando una cuesta durilla, tomamos un gel y la subimos andando. Esta zona es nueva para los dos y la encontramos bastante interesante para entrenar monte.

Llegamos a la entrada al acampo, desde el pinar de Valdegurriana. Nos metemos en el pinar y, enseguida, cruzamos por debajo el cuarto cinturón y subimos a Puerto Venecia. De aquí, por los pinares de Venecia, volvemos a bajar al ojo del canal y a casa. Por fin.

Las sensaciones buenas, nos hemos cansado pero es que no hemos llevado esta vez un programa de entrenos y nos falta mucho rodaje. El domingo  me da la sensación que haremos la carrera muuuuy tranquilos, casi de paseo. No estamos para más. Objetivo: acabarla.

Ya iremos poniendo la crónica correspondiente.

martes, 12 de febrero de 2013

¿ Y MAÑANA QUE?

¡Hola amigos!

Hace ya mas de cuatro   meses que no aparecemos por aquí. La maratón siempre te deja con un regusto especial y fomenta la publicación de varias entradas. Esta vez no ha sido así, como bien se puede decir nos ha dejado "sin palabras".
Bueno las "liebres" han seguido con sus entrenamientos y sus carreras, aunque no las hayamos publicado.

Después de la MARATON (sí así con mayúsculas) el corredor pasa unos días de crisis en todos los aspectos, la dedicación al entrenamiento durante los últimos tres meses es casi total., correr, correr y correr. Si además de esto  te tienes que dedicar al bello arte de trabajar, pues tu vida se puede reducir a correr-trabajar-dormir y comer. 

Pero como los corredores padecemos esto que le llamamos "la enfermedad", a los pocos días ya estamos pensando en volver a correr. Esta vez con un objetivo en la mente las carreras de Pinares Puerto Venecia y Mularroya. Entre ellas nos reunimos con un buen montón de runners en la primera Beers runners de Zaragoza. Sí, habeis leido bien, cerveza y correr, o mejor dicho correr y cerveza. El peor día del otoño , caian lo que se llaman chuzos de punta, nos juntamos unos cuantos locos para correr cinco kilometros por el Parque del Agua y posteriormente degustar una buena cerveza acompañada de algo más.

Pero bueno todo esto ha pasado y nos hemos metido en un nuevo año, y hay que mirar al futuro. Y esto es lo que hay en el futuro:

MARZO

Domingo 3.- CARRERA DEL EBRO. Recorridos de 14 km y 30 km, aún estamos deshojando la margarita. Me juego algo que será la margarita de treinta.

ABRIL

Domingo 28.- 12 K del Rincón. Carrera en el Parque Jose A. Labordeta. Creo  que la pasaremos por alto.

MAYO

Domingo 12.- MEDIA MARATON DE ZARAGOZA. Elegiremos el recorrido de 21.097 metros por no ser menos ni más que los demás.

Domingo 19.- MARATON POR RELEVOS. Carrera nueva, iremos viendo como se plantea el año y personalmente me gusta.

Domingo 26.- CARRERA SIN HUMO. Una de las fijas en nuestro calendario, aunque la distancia se nos queda un poco corta para tan poca velocidad como tenemos.

JUNIO

Domingo 9.- 10 K DE ZARAGOZA.- Bueno si nos queda todavia presupuesto nos animaremos.

Sin fecha todavia.- CARRERA SUBIDA A SAN BOROMBON en Muel.- Espectacular carrera donde no faltaremos. Y que vayan untando el pan con tomate.

SEPTIEMBRE

Domingo 29.- MARATON DE ZARAGOZA.- Como dice aquel: ¡ya veremos! ¡ya veremos!. Bueno, pues  que sí que este año será nuestra cuarta maratón.

OCTUBRE

¿Domingo 6?.- CARRERA PINARES PUERTO VENECIA.- No he faltado a ninguna de las celebradas, pero puede ser que este año sea el primero. Hay que ver precio.

NOVIEMBRE-DICIEMBRE

Sin fecha.- CARRERA MULARROYA.- No nos la perdemos por nada del mundo. Para mí junto con la de Muel, dos fechas fijas en el calendario.




lunes, 1 de octubre de 2012

VI MARATÓN DE ZARAGOZA 2012


“Cómo lo hemos vivido”

A la llegada, con la medalla de "finisher"
 
7:40 De la mañana, del Domingo 30 de septiembre de 2012. Hace una buena temperatura, fresca porque es temprano, pero el día augura que el tiempo va a acompañar. Puede hacer viento pero ni por asomo el mismo de la pasada edición.

Las tres liebres nos encontramos, como siempre, en la pared del número 6 de Brazato. Llevamos las mochilas y bajamos tranquilamente andando hasta el parque Grande. Hay unos pocos nervios, pero seguro que desaparecen en el momento del pistoletazo de salida.

Estirandoooooooooooo
7:55 Llegamos al parque, poco ambiente de maratón, ni siquiera se oye música o al “speaker”. Al poco la ponen. Esto ya es otra cosa. Lo primero que hacemos es estirar un poco, después dejamos las mochilas en el camión de la UME (se las llevarán a Meta) y a los aseos a echar la meadica del miedo. Trotamos dos minutos y ocupamos nuestro sitio en los cajones de salida. Mientras vamos hacia allá observamos en cada árbol del jardín de Neptuno (no es exageración) a un andoba miccionando, useáse, meando. Decidimos al día siguiente llamar al “estudio de guardia” y denunciarlo: “Estos desgraciaos que corren, no tienen bastante con cortar la circulación que encima se van meando por los árboles, fíjese Vd que yo voy con mi Lilí (perrita de apenas cinco meses) y me vea a un gacho con el colgajo fuera, pobre Lilí!”.

Vuelta al Parque
Bajada por la ladera del cabezo
8:30 Con la música a tope se da la salida, al igual que el año anterior, de la emoción se nos pone “la gallina de piel”. Vuelta al parque. Cogemos el grupo de 3h45min. Discurriendo por las avenidas anchas de S. Sebastián y de los Bearneses, Paseo de los Platanos. Paco y Jose Mari se colocan en el lado derecho del pelotón, yo en el izquierdo. Vamos tan apretados que me cuesta una vuelta entera colocarme junto a ellos. Nos mandan hacia el canal, cruce del puente de la Avda de América y vuelta por el otro lado. En el km5, tras el avituallamiento,  nos metemos por entre los pinares y el barrio de Torrero, para girar a la derecha y, cruzando de nuevo el puente hacia el cabezo, volver a bajar al parque. A Paco la próstata se la juega y tiene que irse detrás de un seto.  De nuevo vuelta al parque y ya, definitivamente, en el km 9 salimos al canal por las Ocas, esta vez dirección Casablanca. Propongo hacer otra parada para “echar la quiniela” pero no se admite. Vaya.   

Seguimos en el grupo de las 3h45min, numeroso y con buen ambiente, marcando el ritmo Muri y su mujer  Isa, corredores populares muy reconocidos en Zaragoza.

Foto copyright JM Jr.
A la altura de la pasarela del stadium Casablanca (9h26min clavados, como habíamos supuesto), nuestras mujeres y  JM junior nos saludan. Subimos al puente de Vía Ibérica, lo cruzamos y bajamos por el otro lado. Nos vuelven a saludar y JM jr.  nos echa unas fotos que, a la postre, serán las mejores de todas en las que hemos salido.

Canal, detrás del cabezo de Buenavista
Km 12 pasando el puente del “ojo del canal” volvemos al lado derecho de este. Uno del grupo “7:45” casi se traga un hito de piedra de los que señalan el anillo verde en el canal. –Eso, os pasa a los del “7:45” por veniros a este lado del rio a correr- le digo- ja, ja, pero si yo vivo en Cala Verde- Me comenta, y así vamos hablando un ratico de las cosas del “correl”.

Pasamos de largo la entrada al parque (ya hemos tenido bastante parque por hoy) y volvemos a la altura del puente de la Avda América. Aquí tomamos la “subida de Cuellar” en este caso de bajada, lo cual se agradece mucho. Ya estamos en el km 15 (¡más de 1/3 ya hecho!) y, a la vez que agua, en el avituallamiento nos dan isotónica. José Mari coge una que comparte. Yo prefiero, si se puede, tomar algo de isotónica porque a estas alturas hemos perdido ya muchas sales y el agua sola no las repone.
Bajada de Cuellar

Por José Pellicer tomamos la Avda de Tenor Fleta, hasta casi el final, la Avda de San José. El grupo se encuentra exultante, la gente ya ha cogido el ritmillo y se encuentra a gusto, hablando, contando chistes, haciendo “la ola” en cada kilómetro o cuando unos amigos o familiares nos saludan. Esto es la cara divertida del maratón. Pero la mayoría de los que estamos en el grupo (pocos van a cumplir los cuarenta) somos veteranos y sabemos que esto no durará hasta el final. Pero mientras dure hay que disfrutarlo, ¡qué leches!.

Bajamos San José, con cuidado, pues desde la bajada de Cuellar, la calle no está cortada al 100%, sino que nos dejan un carril. El resto es para los automovilistas. No se puede ir contra el sacrosanto derecho del conductor, aunque sea dominguero.

Llegamos a Cesáreo Alierta, avenida runeril donde las haya. No en vano por ella discurren muchas de las carreras populares fijas del calendario (maratón, media maratón, 10k, San José…). Al final de la misma, km 17 llevamos algo más de hora y media de carrera. Los kilómetros pasan a 5´20´´ clavados.

Torcemos por Camino de las Torres a coger Miguel Servet. Más “olas” y más animación. Al final nos meten hacia el parque de Torre Ramona y nos vuelven a sacar a Miguel Servet en el km 20. Pasado el 19 decidimos tomarnos el primer gel de glucosa. En el 20 hay avituallamiento. Me cojo una botella de agua y un plátano completo. Primero bebo agua, voy dos minutos con el plátano en una mano y la botella en la otra. Algún viandante se me queda observando con curiosidad. Pelo el plátano y me como algo más de la mitad, al final Paco me ayuda a acabar con él pues si no lo tendría que tirar. Entre el gel, el plátano y el agua vamos bien servidos.

Paso del Medio Maratón (km 21)
Así, tomando el tercer cinturón en el cruce de Veterinaria,  llegamos al km 21 (Media Maratón y puesto de control). Tiempo 1h50min. Muy bien, hemos bajado el tiempo de paso del año anterior. Esto va pero que muy bien.

Km 22 y bajamos a Echegaray y Caballero. Aquí nos cruzamos con los primeros que vienen de vuelta a subir al puente del 3er Milenio. Seguimos a contracorriente con los buenos. Rápidamente, en el  km 25 C/San Gil, entre la Lonja y el Palacio Arzobispal. Gran animación, música y un grupo de chicos de un colegio metiendo un ruido infernal, animando a garganta pelada. Muchos aplausos y vítores. Aquí entramos en el casco viejo y  se nota. Paco me comenta que le acaban de recargar a tope las pilas. Se agradece el callejeo por detrás de la Seo, San Vicente de Paul, Mayor, Alfonso I, Pza San Felipe, vuelta a calle Mayor y entrada triunfal en la Plaza del Pilar. Esto es lo que me va, calles estrechas, con público animándote y los coches bien lejos. En la plaza de San Felipe nos ocurrió una cosa muy curiosa. Es el km 26 y pico, apareció el famoso “tio del mazo”.  No imaginaba que fuera tan feo.

La verdad es que se “manifestó” en forma de borrachín faltón que, desde un banco donde se había esparcido, nos gritaba: “Idiotas, que no os aplaude nadie, que sois malos”. Menos mal que el personal se lo tomo a risa que si no alguien le hubiera sacado los efluvios etílicos de un guantazo. Pero bueno, la vida a cada uno lo pone en su sitio. El “tio del mazo” no sorprendió a nadie.
Cruce, c/Mayor con c/Alfonso I

Volvimos a salir por la jarana a Echegaray y Caballero. Cruce de puente de Piedra, chino-chano que a estas alturas (km 27) la pequeña pendiente del puente se hacía una buena costera.

Puente de Giménez Abad
Cruzamos a la otra orilla del rio Ebro hasta tomar el puente de Hierro, por el que volvemos a cruzar a Echegaray y Caballero. Por esta dirección 3er Cinturón, llegamos al puente de Giménez Abad, subimos al mismo, lo cruzamos (km 30) y vuelta por la entrada del barrio de La Jota, de nuevo subida al rio. Aquí perdemos el globo de las 3h45.

Seguimos el rio aguas arriba, se empieza a notar más el cierzo que nos da de cara, nos meten por el Paso de Longares. Comienzo a notar muy sobrecargados los cuádriceps (el muslamen, para que nos entendamos). Esto es nuevo para mí, pues esperaba el dolor de tendón de Aquiles, de gemelos y alguna molestia del esguince. Estos hace varios kilómetros que no me molestan. Pero la sobrecarga de cuádriceps no. Intento olvidarme de ella.

Este tramo no me gusta especialmente pues su único objetivo es el de sacar kilometraje. Hace tiempo que ya están los voluntarios en patines con los botes de frio para dar a los corredores. Yo paso por ahora, Paco y José Mari ya se han dado antes. Llegamos a la Avda Cataluña en el km 33. José Mari se para, nos dice que sigamos. Me da la sensación de que abandona, pero Paco se vuelve y me comenta que sigue. Yo decido tomarme el segundo gel, miro hacia atrás y me parece verlo. Paco ha perdido su gel, pero José Mari llevaba dos. Le daría uno.

A este no lo volvimos a ver… hasta meta, claro. No hay que ponerse en lo peor.

De aquí en adelante seguiríamos Paco y un servidor. José Mari, tras aplicarse réflex abundante que llevaba en la mochila, sufriría un verdadero calvario para llegar al final. Solo, con fuertes molestias en la rodilla, lateral de la pierna y cadera (esto último posiblemente derivado del cambio de posición de la pierna para afrontar la molestia). Faltaban ocho kilómetros por delante que es un entrenamiento ligero para nosotros, pero todo un “muro” después de 34 kms y más de 3 horas de correr ininterrumpidamente.

Seguimos Paco y yo. Me doy frio en los cuádriceps. Me sienta bien.

En un momento dado Paco me comenta que, si quiero, tire para adelante, que él va a su ritmo. Como no tengo constancia de haber alegrado el ritmo, lo considero un pequeño “bajón” de mi compañero, le digo que eso es una chorrada, que después de llegar hasta allí no iba a ir yo por delante. Que “visualice” mentalmente el momento de llegar, la cerveza que se puede tomar después… Me pongo a su lado y enseguida, se recupera del bache. Seguimos.

De nuevo pasamos a la altura del puente de hierro, km 35 avituallamiento con medio plátano y vasito con isotónica. Parece que se me han ido las molestias. He conseguido olvidarme de ellas y ya no las tengo. Todo un ejemplo de cómo esta carrera se corre con la cabeza.

Continuamos la “remontada” del Ebro por la margen izquierda, ahora nos enfrentamos con la subida al puente de Piedra. Tranquilamente, se hace. Arriba la gente nos anima, “aúpa valientes, que ya no os queda nada”, “ahora hay una bajada!”. Este es un buen problema, 3h10min y una bajada que nos hace ver “las estrellas”, pinchazos en los cuádriceps. La bajamos a la misma velocidad que la hemos subido por el otro lado.

Km 36 y llegada a Helios, cruzamos por debajo el puente de Santiago. En este momento se nos pone al lado Marta, "la abuela del maratón", con catorce nietos (doce de los cuales cuida ella misma), el público la anima y ella sigue con su pequeño paso y alta cadencia. Al final nos dejó. Increíble.
Subimos a Ranillas hasta el puente de La Almozara km 37.

Lo cruzamos, bajamos a la ribera por la margen derecha (barrio de la Almozara) y pasamos bajo el puente. Aquí abajo hay una bonita escultura con seis hombres que empujan una carreta, retorciéndose en el esfuerzo. ¡Caramba, como nosotros!. Más gritos de ánimo y “ya no os queda nada!”. Ya me está un poco tocando los c…nes esto de que no nos quede nada…

Como si no supiéramos lo que hay por delante. Pero hay que considerar que lo dicen con buena intención.

Km 38. Vamos por una zona muy mala, con un pavés que me aterroriza pues es el peor terreno para mi lesión de esguince. Encuentro una parte con baldosa, a un lateral del camino y voy por ella.  Subida a la pasarela del voluntariado. A un lado y a otro de la misma nos anima José Luis, compañero de otras carreras y su mujer.

Cruzamos y, por la otra orilla, seguimos Avda de Ranillas, de nuevo hasta el puente de La Almozara. Paco se pone delante y tira. De repente, vemos a su familia, primero a su hermana y después a su madre, mujer e hijas. Nos animan justo cuando más lo estamos necesitando. Hacemos un giro de 180º y vuelta por la misma avenida. Vemos, entre las adelfas de la mediana, a José Mari. Nos alegramos mucho de que siga, aunque yo le he visto cara de mucho sufrir.
Paso del km... ¡42! Paco y Alfonso

Pasamos por el lateral del recinto Expo, km 40, ultimo avituallamiento. “Tomamos algo aquí?”-me pregunta Paco-“Si, algo de agua”. En cuanto cogemos el agua Paco me dice que se le ha gastado la gasolina. Me quedo perplejo, pero la verdad es que se pone delante y empieza a tirar. Le digo: “Paco, no hacemos otra cosa que pillar gente, como sigas así me quedo, no puedo seguirte”. Baja un poco el ritmo y, tras pasar frente a la Torre del Agua, entramos en la Expo. Km 41.

Qué gran verdad es esa de que, tras 40 kms corridos con las piernas, 2 kms se corren con la cabeza.

Lo que nos está costando hacerlos.

Ya dentro del recinto Expo, todo muy desangelado. Apenas hay gente animando. Algunos en una terraza (parece un bar), al sol. ¡Qué envidia!. Llegamos frente al pabellón de Aragón, giro a la derecha y… ¡Dios mio, una bajada!. Un voluntario en una bici que nos dice: “Ya está; la bajada, giráis y está la Meta”. No puede entender la cara de angustia con que le miramos.

Tampoco es para tanto, son 30 m y el giro. Ya se ven los arcos. No nos engañemos. Hay que cruzarlos todos. Primero el km 42, después otro, luego, al final el bueno, el que nos “encumbrará en lo más alto del Olimpo” (hala, que pedante). El que tiene el marcador.

Y es verdad, los últimos 195 metros los corremos con el corazón. Mi hermano Pascual me saluda desde detrás de las vallas. Lo veo, le devuelvo el saludo. Paco me dice: “Ahora vendrá la peque”. No le entiendo. ¿De qué me habla?.  Al rato viene su hija pequeña y, de la mano, entramos los tres bajo el arco final.

Tiempo final 3h48min.

Deambulando por aquí me cruzo con Martín Fiz, ex-campeón mundial de Maratón, que ha corrido de "liebre" para los de 3h15. Le agradezco el apoyo a los populares y me da una palmada en la espalda. Los verdaderos campeones son así. Sencillos y cercanos.

km 42 para José Mari
Medallica de “finisher” y vuelta la vista hacia la carrera para ver aparecer a José Mari al cabo de un rato. Es un auténtico campeón, auténtico paradigma del pundonor y el sacrificio. Nuestra admiración. Yo, en sus circunstancias, hubiera abandonado.

Las valoraciones para una próxima entrada. Me quedo con la satisfacción de haber plasmado todos estos recuerdos y que hayan servido para esbozar esa intensa vivencia que supone correr la carrera.

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

LA MARATON YA SE ACERCA

Hoy es 20 de septiembre y según las previsiones en diez días nos pondremos cara a cara con un toro dificil de lidiar, nuestra tercera maratón.

Siempre durante estos días previos uno se dedica a bucear por interneta para encontrar consejos y pequeños detalles para mejorar en algún aspecto. Hoy, haciendo esto, he encontrado este articulo, me parece bastante interesante.

Copio y pego el artículo de Manuel, en el foro de www.elatleta.com.

CUANDO CORRERLO
Cuando lo tengas claro. Nunca con menos de 3 meses de preparación, mejor si es más.
DONDE
Mejor en una ciudad grande y con mucho apoyo del público.
FECHAS/CLIMA
Mejor que no haga mucho calor, ni mucho frío, ni mucho viento o lluvia (claro que esto no se sabe seguro, pero según la ciudad y las fechas, te haces cierta idea de las probabilidades…).
ZAPATILLAS
Al menos 1 cm. de sobra por delante, buena amortiguación, a ser posible no muy pesadas, y con suficientes Km. y tiempo de uso como para descartar rozaduras o molestias. Tampoco conviene que estén muy gastadas porque podrían amortiguar poco: te sorprenderá cómo te puede parecer que van perdiendo capacidad de absorción de impactos en los últimos 10K de la carrera.
CALCETINES
De COOLMAX y sin costuras. Puede suponer la diferencia entre acabar con los pies ligeramente sudados y algo doloridos (de forma muy pasajera), o llenos de ampollas y rozaduras, incluso al extremo de tener que abandonar.
ROPA
Elegirla con cuidado, según la meteorología esperable. Tener varias alternativas, escuchar el pronóstico del tiempo la noche antes, y asomar a la calle antes de salir. Oriéntate según la ropa que usas en los entrenamientos largos realizados bajo condiciones meteorológicas similares a las esperables. Si hace frío, lleva algo más para cubrirte, bien una camiseta vieja y desechable, un plástico grande, o un chándal y una mochila para dejarlo en el guardarropa después de calentar. Una indumentaria mal elegida puede ser un problema adicional grave, en algunos casos. Considerar camiseta de tirantes, manga corta, manga larga, guantes, visera para el sol o la lluvia, gorro para el frío, pantalón corto o malla larga. Slip debajo, opcional (según gustos y propensión a rozaduras). La idea en cuanto a la ropa elegida es que, aunque pases algo de frío en los dos primeros Km., el resto de la carrera vayas a gusto. Toda la ropa estrenada y probada al menos en un entrenamiento de 20K. En general, si vas a ir muy rápido y/o hace calor, poca ropa, y si vas a un ritmillo tranquilo y hace fresco, algo más de ropa.
VASELINA
Imprescindible, y en cantidad. Axilas, pezones, cara interior de piernas, zonas interdigitales, bordes y eminencias de los pies. Valora si eres propenso a rozaduras en otras zonas del cuerpo. No te confíes pensando que en los entrenamientos de 20K no te hizo falta. En el maratón es imprescindible, si quieres tener bastantes probabilidades de no acabar con rozaduras o ampollas.
OBJETIVOS
Básicamente, acabar. La preparación debe ir encaminada a sentirte lo más seguro posible de que puedes acabarlo con bien, simplemente cansándote de una forma razonable (considerando la magnitud del esfuerzo).
TIEMPO
Debe ser un objetivo secundario, pero nunca se debe obviar un cálculo aproximado, puesto que, si vas muy lento, estarás corriendo mucho más tiempo del necesario, lo cual agota y fastidia más de lo necesario, y si vas demasiado rápido, es posible que no acabes, o que sufras una verdadera agonía para acabarlo. La clave es acabar jodido, pero contento.
CÓMO PREPARARLO
Partiendo de la base de la preparación previa de carreras de entrenamiento, realizar un programa de entrenamiento al uso (hay muchos disponibles). Es recomendable NO seguirlo al pie de la letra. Es mejor mirar varios, no quedarse con ninguno, y adaptar el esquema general que se observe en ellos a las posibilidades del corredor concreto. Si el grado de entrenamiento es superior al momento pre-maratón (x semanas para la fecha clave) en que te encuentras, intentar mantener ese mismo ritmo hasta que se iguale al del plan a seguir. Después, avanzar según el plan.
Es conveniente descansar 1-2 días por semana, o incluso 3, si se tercia. Se puede hacer entrenamiento cruzado con otros ejercicios físicos, para descansar las piernas, sin por ello dejar de hacer ejercicio.
Durante la mayor parte de la fase principal del entrenamiento (unos 3 meses antes) se correrán al menos 50-60K/semana. Se irá aumentando la distancia semanal. No es necesario pasar de 80K/semana para acabar un maratón. Al menos una semana de cada mes se reducirá un poco el kilometraje con respecto al resto de semanas de ese mes.
Es fundamental alternar los entrenamientos largos y/o duros (series, o carreras rápidas o con muchas cuestas) con otros fáciles o días de descanso. No hacer dos entrenamientos duros en días sucesivos.
Se puede alternar con gimnasia, natación, bici, para los días fáciles o el descanso activo.
Hacer un entrenamiento de 20 ó mas Km. un día por semana. La experiencia de muchos corredores demuestra que no es estrictamente necesario hacer uno de 30K, pero no hay nada de malo en hacerlo, eso sí, nunca a menos de 3-4 semanas del maratón; los maratonianos experimentados puede que recuperen bien aún haciéndolo a menos distancia de la fecha del maratón, pero el maratoniano novel probablemente pagaría el esfuerzo. En caso de hacer, por obligación, una importante bajada de kilometraje durante más de una semana (vacaciones, molestias), no retomar de golpe el kilometraje semanal previo. Volver a ganarlo escalonadamente en 2-3 semanas.
De 1 a 3 semanas antes (según el kilometraje semanal que se esté haciendo en el penúltimo mes) hay que iniciar la desescalada de kilometraje. Con 60 ó menos Km/semana seguramente bastará con 7-10 días.
SERIES/CAMBIOS DE RITMO
No es imprescindible hacer ENTRENAMIENTOS DE VELOCIDAD/CALIDAD si sólo te planteas acabar. Pero siempre es bueno hacer series o, al menos, algún tipo de entrenamiento para mejorar la velocidad, al menos una vez por semana, durante los largos meses de entrenamiento. Te ayudará a sentirte más preparado, más seguro y confiado, y en última instancia, a llegar antes, lo cual no es ninguna tontería.
CUESTAS
Arriba y abajo. Largas y cortas. Aparte de la obviedad de que te las encontrarás en carrera, ayudan a fortalecer los músculos de las piernas. Un día cada semana, o cada dos semanas, pero no en la semana previa al maratón.
GIMNASIA O DEPORTES ALTERNATIVOS
Puede que baste con hacer abdominales y natación. Probablemente no pierdes nada por probar a hacer otros ejercicios que refuercen la espalda, la cintilla iliotibial, los tobillos, etc.
ESTIRAMIENTOS
Imprescindibles. No es muy conveniente hacerlos antes de empezar a calentar (caso de hacerlos, que sean muy suaves, sin tensar del todo los músculos); sí hay que hacerlos largos e intensos al terminar de correr. Siempre y en todos los entrenamientos.
RITMO DE MARATÓN
Esto es algo que supone un lío para alguna gente.Hay que saber cual es el más conveniente para uno, de cara entrenarlo en trayectos más cortos, y para seguirlo lo mejor posible en carrera. Hay tablas bastante orientativas. Una fórmula sencilla para calcularlo: multiplica por 4 tu mejor tiempo (de hace menos de un año, a ser posible) en 10K, y suma 20-25 min. Mejor aún, multiplica por 2,15 tu mejor tiempo en media (reciente). Esto te da tu tiempo probable en el maratón. Conviértelo a segundos y divide por 42,195: el resultado, reconvertido en minutos y segundos, es tu ritmo recomendable por Km. Cuenta con empezar un poco por debajo de ese ritmo, e ir cogiendo tu ritmo de crucero a partir del Km. 2-5. Trata de mantener un ritmo de carrera lo más uniforme posible, y acorde con tus posibilidades reales. No hagas la carrera de otro: haz la tuya. Según la tabla de Daniels y Gilbert, un corredor que hace 10K en 44’, hará el medio maratón en 1:38 y el maratón en 3:24. Según las tablas de Myers, las cifras serían 44, 1:37, y 3:30 respectivamente. (los tiempos de carreras como la San Silvestre o la media de Fuencarral no son demasiado orientativos, porque hay muchas cuestas largas). No hay que tomarlo a rajatabla. Sobre todo en maratón, hay muchas variables que influyen. Correr con un grupo de nivel parecido al tuyo suele ayudar a mantener el ritmo y hace más divertida la carrera, pero si crees que tienes que ir algo más deprisa, o quedarte un poco atrás, no dudes en hacerlo (sobre todo si ves que no sigues bien el ritmo del grupo: mejor esperar a un grupo que venga más lento, por detrás, que pinchar por acompañar a tu grupo).
COMIDA, BEBIDA Y SUPLEMENTOS VARIOS
El día antes, por supuesto, cena de pasta, ensalada y fruta. Poca proteína y no más grasa que la de los frutos secos que te quieras comer. Nunca improvisar ni experimentar el día del maratón. Habrá que desayunar suficientemente, pero bastante tiempo antes (2-3 horas). Nada de grasas (máximo, 3 almendras y 2 nueces); si no sabes bien la composición de tus alimentos habituales, consulta un texto, o a alguien que entienda de dietética deportiva. En todo caso, cada uno debe elegir lo que mejor le sienta, y ensayar muchas veces con cosas diversas. Lo más usado: zumo de naranja, mermelada, membrillo, bebidas isotónicas y azucaradas, fruta que se digiera bien (manzanas, peras), frutas desecadas (orejones, pasas; cuidado con las ciruelas pasas, si se comen, hacerlo bastante antes, porque pueden ser laxantes), miel (también puede ser laxante). Prueba estas cosas previamente, de una en una, al menos dos horas antes de salir a entrenar (al menos 10K, mejor 20K). Comprueba que no te dan flato, retortijones, acidez, u otras molestias. Alguna gente toma té, café, Red Bull (o similares), o Coca-cola, porque la cafeína favorece el metabolismo rápido de las grasas. Si no te producen otras molestias, son recursos admisibles: en todo caso, pruébalo en los entrenamientos. Especial cuidado con las bebidas gaseosas (le van mal a mucha gente).
Durante la carrera, calcula una pérdida media de ½-1 litro de líquido por hora (depende del calor ambiente, la humedad relativa, tu velocidad, tu indumentaria –lo más fresca posible, salvo en días realmente gélidos-, y tu hábito personal en cuanto a transpiración). Probablemente tu estómago no tolerará beberte más de 3 litros durante la carrera, pero intenta beber al menos la mitad. Ensaya en los entrenamientos el ritmo de ingesta líquida que más te convenga, usa los avituallamientos, y también botellita propia si quieres beber con más frecuencia y menos cantidad. El balance de ingesta de líquidos que más conviene cada día a cada cual hay que hacerlo sobre la marcha y según arte (depende, como decíamos, del corredor, la distancia, la temperatura del día, la adecuación de la indumentaria que hayas elegido), pero si te equivocas, tus posibilidades de acabar la carrera o hacer un buen crono disminuyen en la medida en que aumente el grado de error (mira a los maratonianos españoles en muchas de las últimas citas, deshidratación, descagues, flato, ¡qué cosa más triste!). Orientaciones: a más sudor, más electrolitos. A más frío o calor, más bebidas con componente azucarado (energía para soportar el esfuerzo extra de enfriar o calentar el cuerpo, además del de correr). Hay quien toma proteínas o incluso grasas durante la carrera, pero no todos los estómagos las toleran bien en fase de ejercicio, y en todo caso, los azúcares simples son los nutrientes que se absorben y metabolizan con mayor rapidez, por lo que son de elección. Si no te fías de la bebida isotónica que ponga la organización, lleva la tuya propia (pastillas de Isostar a disolver en las botellitas que te dan, o en la botellita propia si dan vasos o botellas sin tapón). Si dan trozos de naranja, cógelos y chúpalos, pero no te comas la fibra. Suplementos: glucosport, barritas energéticas, Powerbar, Powergel, etc. etc. Hay que probarlos uno a uno en medio de un entrenamiento y ver cómo te sienta. El azúcar del Glucosport se absorbe en unos 20 min., mejor si le añades agua nada más tomártelo, pero cuidado, no hay que beber demasiado líquido de golpe: puede darte flato o molestias gástricas (una vez más, ensayar entrenando). Tampoco es bueno beber agua muy fría (sí fresca). Resumen: hay que elegir en los entrenamientos, tras probar varias cosas, y también aprender la forma óptima de usarlos.
REVISIONES MÉDICAS
Nunca está de más hacernos una analítica y un ECG. Ante cualquier duda, añadir ecocardiograma y prueba de esfuerzo. A nadie le gustaría engrosar la lista de desgracias que, intermitentemente, van apareciendo en las carreras populares.
CACA/PIS
Con una cena rica en residuos (fibra, fruta, vegetales varios), yogur, miel, ciruelas y uvas pasas, y en última instancia, zumo de limón con azúcar al levantarte, es casi seguro que conseguirás vaciar el intestino convenientemente a primera hora de la mañana. Si te entran ganas de defecar durante la carrera, es muy probable que hayas hecho algo mal. Llévate kleenex o toallitas, e intenta mejorar la próxima vez.
Se suele beber bastante líquido el día antes. Bébete un litro de líquido con azúcares y electrollitos en fórmula iso o hipotónica durante 1-3 horas antes de la carrera. En la hora previa a la carrera intenta beber lo mínimo imprescindible (algunos, pocos, sorbos pequeños si se te seca la boca). Orina lo más cerca posible de la hora de salida, pero sin arriesgarte a perder el puesto que te mereces en el mogollón de la salida (un truco muy discreto: bote de Isostar de plástico desechable, en el que se trae agua para dar algunos sorbos antes de salir; saco de plástico puesto encima para no enfriarse; bote sin tapa pasado por dentro del plástico con una mano; puntería en la boca del bote, que es bastante ancha, con la otra mano; se cierra el bote, y tras la salida, se arroja tras una valla, o en una papelera en la acera más próxima; sistema eficaz, discreto y limpio, no como lo que hacen algunos. Justo antes de salir toma unos cuantos sorbos de agua o bebida isotónica (según si has sudado mucho o poco en el calentamiento).
METEOROLOGÍA ADVERSA
Calor: beber muchos líquidos, atención a los electrolitos.
Frío: valorar la ropa (pero no te pases, que corriendo se calienta uno); unos guantes pueden ser de más ayuda que una segunda camiseta, dado que las manos se quedan frías y el cuerpo tiende a permanecer más calientes que las zonas acras. Si te sobran los guantes a mitad de carrera pueden pillarse con el cinturón de la riñonera, si llevas, o con el borde del pantalón.
Humedad: acrecienta los efectos del calor o del frío que la acompañen.
Lluvia (sola o con frío). Si es sola, basta con visera para que no te entren muchas gotas en los ojos, y zapatillas que aguanten bien el agua. Si es con mucho frío, valorar manga larga, guantes, y valorar malla larga según el frío. Los corredores rápidos probablemente correrán en tirantes, pero ellos van a generar más calor corriendo, y van a estar menos tiempo expuestos al frío, por su mayor rapidez. La vaselina y otras grasas hacen resbalar el agua y protegen contra la humedad en el cuerpo, que a su vez favorece el enfriamiento de éste. Es útil, si corres de corto, darte vaselina en las rodillas, los muslos, y los gemelos.
Viento fuerte: no luches mucho contra él si te viene de cara: te agotarás. No intentes guiarte por tu velocidad, sino por tu grado de esfuerzo, que debe ser lo más regular y estable posible (muy útil usar pulsómetro). Corre dentro de un grupo siempre que te sea posible. Aprovéchalo cuando lo tengas de espaldas.
Si se juntan lluvia, viento y frío (v.g. Sevilla 2005, Donosti 2005), es realmente difícil no verse afectado por semejante conjunción de elementos meteorológicos desfavorables.
El ganador de los 100 Km. de Vallecas de 2005 corrió hasta el km. 60 con un chubasquero de plástico transparente. Dado que ganó (y era un día de frío y algo de viento, no llovió en momento alguno, y acabó saliendo el sol, con lo cual se quitó el chubasquero), supongo que es un ejemplo a tener en cuenta.
EL DEL MAZO
Expresión acuñada en la terminología ciclista, adoptada rápidamente por los maratonianos. Se dice que te pilla, te da, etc. el tío del mazo cuando de repente, en un punto del maratón, generalmente entre los km. 30-40, parece que te quedas sin fuerzas, no andas un pimiento, y tus ganas de llegar al final chocan con una especie de MURO no tanto psicológico como puramente físico. Aunque hay quien opina que hasta que no chocas contra el muro en algún maratón no eres maratoniano de verdad, personalmente estoy encantado de no haber conocido hasta la fecha al señor del mazo, más que por las referencias que dan otros…. y que siga así muchos años, y muchos maratones. Las recomendaciones que se suelen dar para protegerse ante esta eventualidad tienen sobre todo dos vertientes:
1) La más conocida es al consabida CENA DE LA PASTA. Consiste en atiborrarse de pasta la noche antes del maratón. Particularmente, encuentro más eficiente atiborrarme en la comida, y por supuesto, también cenar pasta o arroz, pero no hasta el punto de pasar indigesto la noche antes del día D.
2) Hay que entrenar para acostumbrar al cuerpo a correr metabolizando las grasas, sin que eso nos suponga una caída en picado de nuestro rendimiento en carrera (según las teorías más aceptadas, ese muro aparece cuando cambiamos del metabolismo de los hidratos de carbono complejos a las grasas). La forma más usual de hacerlo es a través de entrenamientos largos, no excesivamente rápidos. Por mi parte, estoy convencido de que ayuda bastante el correr en ayunas (tras una buena cena de hidratos la noche anterior, claro) algunos de esos rodajes largos, o bien correr a la hora habitual de comer, en vez de comer -pero habiendo desayunado bien, y tomado alguna cosilla a media mañana, tampoco hay que vaciarse de manera extrema- aplazando la comida hasta después del entrenamiento (DEJO CLARO QUE LA COMIDA SE APLAZA: NUNCA SE OMITE). Sin embargo, este tipo de entrenamiento, que yo sepa, no está muy estudiado, por lo que quien lo haga, ha de saber que lo hace por su cuenta y RIESGO.
EL FLATO
Hemos hecho bien toda la preparación, pero en el Km. 27 (por ejemplo) nos empieza a dar un dolorcillo debajo de las costillas, que se va agudizando y nos hace aflojar mucho el ritmo. A veces dura 1 km., y a veces nos obliga a abandonar. Ni siquiera está clara su causa, aunque las principales hipótesis son:
1) Haber comido o bebido demasiado, o demasiado cerca del momento de empezar a correr. También entraría en esta hipótesis el beber líquido en cantidades excesivas en un lapso de tiempo muy corto.
2) Estar corriendo por encima de nuestras posibilidades. Una y otra hipótesis nos llevan a una hipoxia parcial del diafragma (músculo que separa por dentro el tórax del abdomen, e interviene en la respiración). Las formas de prevenirlo son evitar todas y cada una de las hipótesis conocidas; si ya ha aparecido, los corredores experimentados sugieren:
a) Aflojar el ritmo de carrera hasta que pase (¡qué listos! ¿verdad? bueno, pero si no hay más remedio, es mejor asumirlo, y tratar de prevenirlo la próxima vez).
b) Presionar fuerte con la mano en la zona dolorosa, mientras doblas un poco el cuerpo hacia delante. No sé si eso sirve para algo, pero al menos consuela, y lo recomiendan maratonianos de gran nivel.
PREPARACIÓN PSICOLÓGICA
Si no se ha hecho durante la fase de entrenamiento, el día del maratón probablemente te quedarás en casa con una diarrea de estrés, o abandonarás antes del Km. 35. No vale la misma preparación para todo el mundo, pero hay que estar preparado. Algunos trucos: En el Km. 27, al ver gente pararse, presa de agotamiento, calambres, etc.: esos no han calculado su ritmo bueno, han salido demasiado rápido, en cambio yo voy fenomenal de respiración, a mi ritmo, y voy a acabar muy bien. Calambres en el Km. 25-30: tenía que haberme tomado el Glucosport/Isostar un poco antes, pero me lo tomo ahora y en 20 min estoy como nuevo. Las piernas dicen que no pueden más: voy muy bien de respiración, si decido seguir corriendo las piernas van a obedecer, eso sí, mañana, agujetas, pero ya que he llegado hasta aquí, acabo. Cualquier eventualidad a menos de 10 Km. de meta: esto es menos que un entrenamiento sencillo, la carrera está hecha, voy a llegar muy cansado, pero lo difícil ya está hecho, ahora solo falta llegar enseguida para disfrutar del momento, que va a ser muy emocionante. Todo esto y mucho más hay que madurarlo durante los entrenamientos largos, con mucho calor, mucho frío, dolor de piernas, agujetas, lluvia, barro, después de un día puñetero de trabajo, cuando te apetece dejar el entrenamiento a la mitad, o no empezarlo, etc.
LA LLEGADA
Probablemente es la sensación más emocionante que se puede sentir en la vida, después del primer hijo, o el primer amor (o viceversa). Merece la pena todo el esfuerzo de muchos meses (o años) de preparación sólo por vivir ese momento. Pero además, durante la preparación se aprenden muchísimas cosas, se conoce a mucha gente maja/interesante, y también aprende uno muchas cosas sobre sí mismo; en fin, que no es solo la llegada. Si llegas bien, empezarás a pensar cual es la fecha más apropiada para repetir; es un motivo más para prepararse adecuadamente y llegar bien.
DESPUÉS
No te pares, trota despacito, camina un poco, no te sientes, haz estiramientos suaves, masajéate las piernas de abajo a arriba, con cuidado, para favorecer el retorno venoso y linfático. Bebe por un tubo, con electrolitos, hidratos de carbono y proteínas. Una mezcla alternante de Aquarius o Isostar y yogur es bastante buena. También vale tomar, zumo, fruta, frutos secos, o un bocata de jamón con una botellita de agua, pero la absorción de nutrientes disueltos en líquidos y en forma esencial o simple es más rápida. Un par de horas después come todo lo que te apetezca, con especial énfasis en hidratos de carbono y proteínas. Dedica el resto del día básicamente a descansar, beber, comer, hacer estiramientos suaves, pasear y darte masajes superficiales.
Al día siguiente, hay quien dice que no se debe hacer nada. Es normal tener unas agujetas monumentales. Personalmente, me apunto a la carrerita corta y lentísima: unos 15-20 min., a ritmo de 6-7 min./Km.; al principio te parece que se te van a romper las piernas por todas partes, como si fueran de cristal de Bohemia, pero mágicamente, a los 8-10 min., las agujetas van aflojando. Esta pequeña carrera de calentamiento ayuda a disolver los cristales de lactato acumulados en los músculos. El segundo día después se puede repetir; también viene bien nadar un poco. Hacia el 4º día es probable que ya no tengas agujetas, o sean mínimas; no es preciso correr, pero yo suelo hacer 6-10 km. a ritmo tranquilo, por el campo. Poco a poco se puede ir recuperando, en 2-3 semanas, el ritmo de entrenamientos que a cada uno le guste llevar. Quien ha acabado un maratón, ha acabado un maratón: ya es un maratoniano (de alguna forma eso te puede ir haciendo una persona distinta, y es de esperar que mejor en algunos aspectos, y no peor en otros). Pero lo bueno es cuando te acostumbras a correr un maratón cada cierto tiempo: ahí sí que vas entendiendo muchas cosas. En resumen: ¡Esto es la bomba!
APÉNDICE (VA SIN SEGUNDAS)
SEXO PRE- O POST-MARATÓN
Cada vez que sale el tema en un foro de corredores la cosa se alarga de manera innoble, inoperante y aburrida. El resumen de todos los estudios con algún viso de cientificidad al respecto en tan simple como el siguiente:
1) Si practicas el sexo la noche antes del maratón (u otra carrera importante) verás que es posible que la carrera en cuestión te salga mejor de lo habitual, y también es posible que te salga peor (o incluso que te salga igual que siempre).
2) Si practicas el sexo media hora antes de salir a correr un maratón, al menos date una ducha entre lo uno y lo otro, que en la salida está la gente muy junta y una cosa es oler a sudor al acabar, y otra oler a todo eso que sabemos ANTES DE EMPEZAR. Además, prepárate para que te duelan ciertas partes durante buena parte de la carrera (aunque llega un momento en que esas partes ya parece que van aparte y como que ni se perciben).
3) Es muy probable que tu pareja te sugiera practicar sexo esa misma noche. Según un estudio realizado en maratonianos populares, la probabilidad de que su pareja les proponga realizar el acto sexual unas horas después de haber corrido un maratón es entre 2 y 15 veces mayor que cualquier otro día. Los motivos no son difíciles de imaginar (¡verás como hoy no puede!, si es que a su edad… ). Es fundamental hacer una demostración de que el maratón se ha corrido con las piennas, y no con otra cosa , pese a los simbolismos habituales de que para acabar el maratón hay que echarle… . Después de eso, te mirarán de otra manera , no lo dudes, y nunca más te volverán a hacer comentarios indeseados sobre tu edad y tus posibilidades físicas para según qué cosas.