A todos aquellos que nos ven empujando la pared:
Nuestra única intención es estirar cuadriceps y gemelos. En ningún caso queremos mover el edificio ni ganar espacio a la calle para poder aparcar en batería (aunque moverlo, lo hemos movido).


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domingo, 28 de abril de 2013

XXXII SUBIDA AL SANTUARIO DE RODANAS

Tras algunos años dando la vara con esta carrera,  por fin este 2013 nos animamos a hacerla.
 
Perfil de carrera: "¿A que parece la subida al Anglirú?"
Personalmente una carrera que se configura como continua subida, sin ningún tramo en descenso, me parecía un poco peligrosa, pensando que los ritmos que llevamos en carrera no son precisamente como los de los entrenamientos. Se hacen más exigentes, aunque te plantees la prueba como un entreno más. Pero es que al final, la vena competitiva sale...
 
La subida en principio no parece excesivamente dura, siempre que sepamos descifrar correctamente el perfil de la misma que habitualmente nos ofrecen. A simple vista parece una escalada alpina, pero si nos fijamos detenidamente apenas son 300 m de desnivel, en 15,5 kms.
 
Nos presentamos las liebres a las 9:00 h del domingo 21 de abril en el polideportivo de Epila. La temperatura es fresca (5 o 6 grados) y hace un viento moderado del NO. No hay más de 10 corredores por ahora para recoger el dorsal, pero es que es muy pronto y no está el día para madrugar.
 
Nos hacemos con los dorsales y damos una vuelta por el pueblo, vamos a ver si tomamos un cortadito para entrar en calor. Después de media hora visitando el casco histórico hemos pasado por tres bares y los tres están cerrados, así que nos volvemos a la zona de salida para empezar a estirar y calentar un poco.
 
Ya hay más personal, han puesto en marcha la megafonía y comienza la animación. Llaman al equipo de corredores de Epila para "hacer la moto". Hombre, yo pensaba que estas carreras gratuitas tenían poco presupuesto... pero de ahí a que el propio club que la organiza tenga que fabricar la moto de cabeza...
 
Lo que quería decir el speakman era hacer la foto. Un "lapsus linguae" lo tiene cualquiera.
 
Ya son las 10:00 h y estamos todos dispuestos tras la línea de salida. Unos doscientos corredores más o menos, entre ellos cuatro o cinco chavales de 10 a 12 años de la escuela de atletismo del pueblo. Con una planta de atletas y un correr que augura muy buen futuro para ellos. El profesor los llevaría regulando hasta meta, tranquilamente, incluso con paradas para alimentarse bien.
 
Se pide un minuto de silencio por el atentado de la maratón de Bostón. Es impresionante, no se oye ni una mosca.
 

Cola de grupo en el primer kilómetro
Por fin se da la salida. Como no somos muchos, se hace bastante cómoda y el primer tramo que es en bajada ayuda. Llegamos a la rotonda de la carretera y enfilamos el camino de la estación. Todo este primer (y casi segundo) km es por asfalto. El ritmo vivo, nos sale a 4min45" el km.
 
Pasamos, por debajo del puente del ferrocarril y tomamos ya el camino de Rodanas. Todavía es asfalto, pero ya comienza a picar hacia arriba.
 
El grupo tras pasar bajo la vía
En esta primera parte aún andamos las liebres agrupadas y dentro de un grupo más o menos númeroso, más o menos cómodo de ritmo.
 
Pero enseguida me noto fuera de punto y con una molestia en las espinillas (no sé cómo coño se llama ese músculo). El caso es que me fatigo y llevo las piernas agarrotadas en la parte de abajo.  Paco comienza a distanciarse y Jose Mari y yo preferimos quedarnos en el grupo en el que estamos.
 
Paco se va distanciando...
 
El camino es amplio y bastante recto, con ligera pendiente. No es precisamente de los que a mi me gustan pero para rodar no es malo. Además el suelo está bastante bien.
 
Por delante Paco ha cogido el grupo al que perseguía y se ha puesto en cabeza del mismo. Yo voy en cabeza del grupo en el que nos habíamos quedado pero me adelantan y pierdo unos metros de contacto con ellos, incluído con José Mari que va en el mismo. Los tengo a la vista pero no tengo ganas de hacer ningún sobreesfuerzo para cogerlos, sino de ir a mi ritmo. Para colmo, el viento, que nos acompañaría toda la carrera, se hace especialmente intenso. Vamos directamente hacia el Moncayo, lo tenemos al frente con su cumbre nevada y parece que nos dice: "venid, venid hacia mi, pero sabed que nunca me alcanzareis".
 
José Mari y Alfonso frente al cierzo
Aparece en el km 6,5 aproximadamente el primer avituallamiento líquido. José Mari, que iba con una chica en pos del grupo grande, decide esperarme. Esta decisión suya me vendría fenomenal, pues con la paradiña (escasos 15-20 segs) para beber el agua tranquilamente, recupero y marchamos juntos. Los próximos kilómetros vamos muy bien de ritmo y me ha desaparecido tanto la sensación de fatiga como las molestias musculares. Posiblemente se deberían a falta de calentamiento precarrera.  Seguimos imbuidos en una camino carretero rectísimo y amplio. Viene el km 8 y me tomo el gel que llevaba, más o menos como había programado, a mitad de prueba.
 
A lo lejos nos aparece la carretera de Ricla a Fuendejalón, que la tenemos que cruzar, más o menos el km 10. Trescientos metros antes Jose Mari me anuncia que se retira, tiene molestias en la rodilla y, pensando en la jorgeada que tiene día y medio después, no quiere arriesgar a fastidiársela. Me parece una decisión acertada, a pesar de que me dejaría solo los últimos 6 kms.
 
Llegamos al cruce con la carretera y nos despedimos. Aquí comienza la parte más bonita de la carrera, una subida entre las faldas de montes de pinar que, aunque con mayor pendiente, se hace más agradable a los sentidos.  Delante tengo una chica que iba en el grupo grande que se ha ido descolgando. Me pongo a ritmo cómodo de subida y un poco antes del primer repecho, la alcanzo. Me dice que se le está haciendo dura la cuesta y la acompaño un rato animándola. En un par de kilómetros me comenta que siga yo solo, que voy más fuerte, pero le digo que no voy a ganar nada, que me da igual esperarla un poco. Ella lo agradece y acabamos la segunda cuesta (más larga) juntos.
Viene un tramo de falso llano y ella se pone a tirar, se encuentra recuperada y vamos a un ritmo por debajo de los 5 min/km. Me ha venido bien esperarla porque yo no me hubiera puesto a ese ritmo por mi solo (estoy un poco perro ultimamente).

Curva cerrada para pasar un barranco, sobre un puentecillo y aquí, a falta de 2 kms, comienza el último repecho. Aparece un corredor, bajando de meta del equipo de la muchacha. Se pone a su lado y aviva el ritmo. Yo me quedo pero la chica parece que ha tenido una buena recuperación y se adelantan unos metros.

Llegada a meta de Paco
Entramos en el pinar y ya se ve el complejo del Santuario, pasa el km 15 y comprobamos que hasta meta apenas hay 500 metros más. Ültimo esfuerzo y se llega  a la zona llana donde está el complejo. La gente flanquea el camino y anima a todo el que pasa. Unos metros antes de la línea de llegada me gritan: "esa liebreeeee...". Son José Mari (que ha subido con los de Protección Civil) y Paco, que ha llegado unos minutos antes.

Saludos, felicitaciones y vuelta por el Santuario. Lugar bonito, muy arreglado y limpio. Merece la pena volver con la familia y organizar alguna excursión por alrrededores para acabar con una comida en las barbacoas.

Mi tiempo final 1h22min38seg (por mi reloj). Contento, máxime pensando en las malas sensaciones del principio.

Mi valoración personal es que es una carrera un poco sosita (sobre todo en la parte inicial) que se hace entretenida hacia el final. Es bastante rápida y puede hacerse cómodamente. El próximo año no sé si repetiré, pero el que sea gratuita gana bastantes enteros. Ah, y sin chip ni nada, como en los viejos tiempos de la pedestría.


miércoles, 20 de junio de 2012

CRÓNICA DE UN ENTRENAMIENTO QUE NO DEBIO DE SER...

O, PÁ HABERME MATAO!

Bueno, entretanto viene la crónica de San Borombón, voy a hacer una pequeña contribución al blog más pensando en entretener que en informar de nada importante. Y es que, aunque mis compañeros de equipo, han estado compitiendo de manera regular y seria, este que escribe muy a su pesar ha preferido no forzar la máquina y limitarse a algún entrenamiento más o menos exigente en la manida soledad del corredor de fondo.

Así, el lunes pasado, aprovechando que el resto de liebres andaba descansando de la competición del día de antes, me planteé un entreno-exploración por los montes de Cuarte.

La idea era llegar hasta la balsa de riego del camino de Cuarte por el monte para, una vez bajada la cuesta del Royo, "encontrar" un camino a mano izquierda que me dirigiera al barranco de Montañés, ya en su curso medio. De esta forma se podría organizar una salida matutina para hacer un circuito por monte con un recorrido de unos 23-24 kms hasta el Canal Imperial en la zona de Valdegurriana.

El entrenamiento iba a ser en plan "explorador". Si bien tengo los h* pelaos de bajar la cuesta del Royo (en bicicleta), nunca me he fijado bien en el susodicho camino lateral. Posiblemente debido a la extrema velocidad, cercana a la de la luz, que llevamos.

Esa era la idea.

Ahora vienen las condiciones.

La tarde está de bochorno, chispeando un poco y el cielo parcialmente cubierto de nubes. Una de dos: O llueve o no. Como a mi siempre me han respetado los elementos meteorológicos, me decido a salir. Me coloco la riñonera con el bidón de agua casi a tope y el teléfono con el GPS activo. Lo del teléfono  es una decisión que tomo habitualmente si salgo solo. Por si acá.

Empiezo.

Tras los estiramientos, libaciones y demás liturgia pre-carrera, me dirijo al trote hacia el canal. Aquí ya empiezan las primeras complicaciones. La riñonera se mueve mucho y adopta una posición lateral derecha que me impide bracear bien. El codo me pega en el bidón. Me coloco y recoloco el cinturón a la altura de la cadera, me lo ajusto más. Nada, siempre va para el mismo sitio. Además el vaivén del bidón se me transmite por la correa a la zona del vientre y me produce unas pequeñas molestias.

Dejo el canal y me dirigo, por la pequeña barranquera al lado de la arrancapedos hacía la parte alta de los pinares. No lo hago directamente, sino que tomo una senda a la derecha que, aunque hace más largo el recorrido, a mi me parece más bonito ya que crestea por el último monte del pinar y hay unas vistas preciosas a la zona de la Cra de Valencia.

Llego al camino del tiro de bola y llaneo por el mismo hasta los puentes del 4ª Cinturón y AVE. Me sigue molestando la riñonera. Pero como el ritmo es tranquilo no me preocupo. Aquí empieza a cerrarse más el cielo y a chispear algo más fuerte.

Paso por las instalaciones del vertedero de escombros. Me ladran tres enormes perros que, por ahora, están confinados junto a una caseta. Son las 20:10 h. Seguramente en media hora los soltarán por el recinto que, aunque vallado en su perímetro, no me fio de que tenga algún hueco, se salga alguno y me dé un susto. No sé que tienen que vigilar allí ¿zaborros y escombros?. Decido que volveré bajando el barranco de Valdeconsejo que es más tranquilo.

Dejado atrás el vertedero y ya tomado el camino de Goya, comienzo con los subeybaja y toboganes. Este tramo es divertido, pero ya llovizna, empiezo a notar dolor en el vientre y, para más inri, veo a lo lejos relámpagos que caen sobre lomas altas. Pero sigo.

Llevo un par de kilómetros por el camino y el dolor en el vientre se me hace insoportable, además los relámpagos están cada vez más cerca. Vëo el resplandor y cuento: uno, dos, tres... veintitrés ¡Borrombooooooom!. Vaya, están cayendo a 6 kms de distancia. Como no sé de dónde viene la tormenta me empiezo a preocupar. Además la llovizna arrecia.

Ya tengo a la vista la subida a la Balsa, pero me asusta el hecho de tomar una posición más elevada, por el riesgo de una descarga. No hay nada alrededor más alto. Recuerdo la historia de un tío norteamericano que, en su vida le cayeron tres truenos. Me preocupa que a mi sólo me pueda caer uno...

Además en todo el trayecto (desde el tiro de bola) no me he cruzado con alma alguna. ¿Pero a qué gilipollas se le iba a ocurrir coger la bici un día como hoy?.

Paso por el desvío que baja a Valdeconsejo y no me lo pienso dos veces, para abajo que me voy. Tengo que bajar altura para estar más seguro. Lo de encontrar el dichoso caminito habrá que dejarlo para otro día. Me quito la riñonera y me la coloco en bandolera como los polis americanos llevan la pistola. Mucho mejooor, andevasaparaaaar!.

Me tiro para abajo como alma que lleva el diablo, pero con cuidado porque el pie ya está empezando a notar las irregularidades del terreno. Ahora si que empieza a llover de lo lindo, como voy totalmente calado ni lo noto. No tengo frio y el camino descendente me ayuda. Los relampagos semejan enormes flashes que encienden la tarde, por lo demás oscura y triste. Vuelvo a contar: uno, dos, tres... dieciséis. Vaya, están cayendo a 3,5 kms. Me voy acercando a la tormenta. Debe estar al otro lado de la Cra de Valencia, en la zona de la ciudad deportiva o por ahí. No me preocupa, bajo por el fondo del barranco y alrededor mio todo está más alto. Necesitaría una buena toma de tierra para que me cayera algo (aparte de una ionización muy alta del aire y que la nube estuviera cargada muy positivamente). Todas estas disquisiciones técnicas me tranquilizan.

Sigo bajando y empiezo a sentir las piernas totalmente anquilosadas. La humedad y el fresco del ambiente me estan afectando más de lo que me imaginaba. Ahora ya llueve copiosamente y el camino empieza a tornarse un barrizal. Las piernas empiezan a doler, menos mal que tras un giro, a lo lejos ya se empiezan a ver las primeras naves del polígono industrial. Y con ellas llega el asfalto y acaba el riesgo del barro. Para colmo comienzo a notar el recurrente dolor del tobillo.

Pero no puedo parar. ¿Dónde me meto?.

Los primeros charcos han hecho su aparición, me meto en dos de lleno. Las suelas de las zapatillas ya empiezan a adquirir un extra de barro (recuerdo las "Retuerta´s Drag Queens" :-). Me quedan 150 metros para la subida al polígono. Suena el móvil. Será mi mujer. Tengo que cogerlo porque si no se va a llevar un susto. Me paro en la peor zona, me hundo en el barro, contesto: "Dime... si.. bien, jodo como me estoy poniendo, pero me lo estoy pasando cojonudo (miento), ya estoy por Cuarte (vuelvo a mentir) ya volviendo, si... vale, adios, enseguida estoy allí". Cuelgo y vuelvo a quedarme en la soledad del corredor "destalentao" de fondo.

El minuto y medio de conversación ha dado para mucho, ha arreciado más, los cien metros hasta la subida al polígono han quedado impracticables, me meto por un sembrado y, aunque la tierra está hueca, no está tan embarrada como el camino (pues este último tiene una capa de limos que lo deja con la lluvia sin posibilidad de utilizarlo). Al final salgo a asfalto.

La vuelta desde Valdeconsejo ya no tiene mayor problema. Es una zona ya por la que discurre gente (aunque sea en coche), asfaltada. Me siguen doliendo las piernas y la molestia del vientre pero ya sé que, chino-chano, con cierta tranquilidad llego a casa. A lo mejor paro en el restaurante de la Fuente de La Junquera y espero algo a que escampe.

Pero llego y decido seguir. No puedo parar, calado como voy hasta el tuétano. Me quedaría frío totalmente. ¿Podría volver a retomar la carrera con todos los dolores de las articulaciones y musculares que llevo?. Sigo y  llego al canal, un kilómetro y ya estoy en casa.

Llego, estiro bien y subo a casa. Mi hijo me tiene que traer las zapatillas de estar por casa porque no puedo entrar con las que llevo. Ahora la ducha caliente y a descansar.

Realmente, si uno se pregunta con cierta distancia, ¿Y esto para qué?. ¿Hubieras salido si te hubieras imaginado lo que te iba a caer encima?. Las respuestas no serían tan lógicas como cabría esperar. Por lo menos en lo que a mi respecta.  ¿Por qué? pues porque lo necesitaba. Llevaba desde el miércoles sin salir y algo me carcomía por dentro. Y sí, hubiera salido igual, quizás hubiera ido por otro sitio pero...  ¿No pertenecemos a esa subespecie humana de los "locos que corren"?, pues eso.

¡Hala, co!. ¡Tiraaaaaa!.

viernes, 30 de marzo de 2012

A JUICIO DE LOS CORREDORES, ¿QUE ES LO QUE NOS DEFINE?

Amigos lectores de este nuestro querido blog: A continuación os copio un artículo curioso que circula en el océano bloguero de la cosa pedestre y que me pareció, cuando menos, curioso. ¿Con cuál de ellas nos definiríamos mejor cada uno de nosotros?. Seguro que no coincidíamos nunca.

Espero que os guste:


"Aunque no tengas twitter, seguro que ya te suena de algo. En los últimos meses muchos corredores han querido aportar su percepción sobre el running en esta red social. Para ello, han publicado una frase, en 140 caracteres, que resumía la esencia del verdadero corredor. Utilizando la etiqueta #erescorredor, han conseguido agrupar estas sentencias y crear un diálogo entre ellos.
A nuestro juicio, en este artículo encontrarás los 40 mejores tweets de la red. Actualmente la etiqueta #erescorredor sigue en activo, por lo que puedes seguir contribuyendo. Quién sabe si algún día todos los corredores del mundo podremos protagonizar un tema del día (o Trending Topic) en esta red social.

1 #erescorredor cuando el sábado te vas pronto a dormir porque tienes carrera el domingo y has bebido agua todo el día.@xerx1981

2 #erescorredor cuando toda tu vida es un desastre, pero tus cosas de correr están perfectamente organizadas.@marruizlopez

3 #erescorredor cuando te adelanta un señor bañado en Varon Dandy y no sólo no te desmayas sino que esprintas para perderlo.@Planetamon

4 #erescorredor cuando mides tu semana en kilómetros.@PepeBeker

5 #erescorredor cuando esprintas en la recta fi nal por quedar el 320 y no el 321, lo consigues y te sientes genial.@navarrenx

6 #erescorredor cuando utilizas las camisetas técnicas de pijama.@1pedrolima

7 #erescorredor cuando van a hacerte una entrevista de trabajo, y preguntas si tienen duchas para ir corriendo hasta allí.@khenobi

8 #erescorredor cuando pasa una chica linda corriendo y, en vez de mirarla a ella, miras sus zapatillas.@LuchoRunner

9 #erescorredor si dejaste tu ipod en casa para oír tus pasos y tu respiración convirtiendo la brisa en viento.@RaymondNelly

10 #erescorredor cuando lo que compras en rebajas son ropa y accesorios de running.@jortiz_eimer

11 #erescorredor cuando tienes los pies a tope de callos y varias uñas negras.
@fl lacer

12 #erescorredor cuando ves los tiempos de una carrera y comparas con el tuyo a ver en qué posición habrías quedado.
@luistryfcb

13 #erescorredor cuando no importa lo ocupado que sea tu día, siempre te echas una escapada para darle duro.@rafgutierrezc

14 #erescorredor cuando sales a correr con dos pulsómetros-GPS y vas mirando continuamente la muñeca derecha y la izquierda mientras corres.@javierinlazarin
15 #erescorredor cuando corres detrás del bus y piensas: ¡una serie! Cuando subes escaleras y piensas: ¡ejercicio de fuerza para cuádriceps!@juanluis150

16 #erescorredor cuando califi cas a la gente como los que corren… y el resto.@redesorientada

17 #erescorredor si cada vez que escuchas una canción en la radio te preguntas si serviría para tu “playlist” de correr.@manumarlasca

18 #erescorredor cuando, en una “feria del corredor” piensas que estás en el paraíso@crazysouleon

19 #erescorredor cuando ves a alguien corriendo y analizas su carrera.@El_Azar

20 #erescorredor si calculas mejor los kilómetros que tu GPS.@adri_mella

21 #erescorredor si una lavadora a la semana es sólo de ropa de correr.@kepasaneng

22 #erescorredor cuando alguien te pregunta por qué sales a correr y tú le contestas: ¿Por qué comes?@lomas1994

23 #erescorredor cuando desayunas 10k, un plátano y un poco de agua.@ryepez3

24 #erescorredor cuando siempre llevas encima cuatro imperdibles.@oriolete

25 #erescorredor si cuando por lesión no puedes correr, disfrutas con envidia sana viendo al resto animando y haciendo fotos.@david_barraco

26 #erescorredor cuando sufres insomnio y aprovechas para salir a correr.@nosoyyosoyotro

27 #erescorredor cuando un día no puedes ir a entrenar y te sientes como un niño con los deberes sin hacer.@mariogmzou

28#erescorredor cuando viajas a una competición y te llevas tu propio tupper de pasta o arroz.@Macias1500

29 #erescorredor cuando los Reyes Magos en lugar de traerte carbón te traen carbohidratos.@edusampi

30 #erescorredor cuando aprovechas el corte de calles de la cabalgata de Reyes para salir a correr por ellas.@Angaliano

31 #erescorredor si sabes decirme al menos tres diferencias entre el running y el jogging.@Bot_opentourism

32 #erescorredor si por la mañana para ir a trabajar, coges del cajón calcetines de correr y tienes que pensar para darte cuenta.@fjmdoncel

33 #erescorredor cuando haces una tirada larga pensando en la cervecita de después.@Menottinto

34 #erescorredor cuando estás contento de recuperar 1 entreno, en día de descanso.@jordiaudet

35 #erescorredor cuando ateo o agnóstico, le rindes culto supremo a San Silvestre.@xkau

36 #erescorredor si la Meca para ti son los 42,195 kilómetros de Nueva York.@Octalop

37 #erescorredor cuando el día de antes de la carrera coges el coche para dar una vuelta por el recorrido.@runners_es

38 #erescorredor cuando acabas una carrera contento y 1 minuto después piensas que hay que mejorar la siguiente.@jmperezmartin

39 #erescorredor si cuando vas en coche paras incluso teniendo preferencia para dejar pasar a un runner.@inakiabajo

40 #erescorredor si sabes todas las distancias de tu ciudad con una exactitud de 100m de error.@marc81dli

domingo, 18 de marzo de 2012

VI CARRERA DEL EBRO

El pasado domingo, 11 de marzo, se celebró la tan querida carrera civico-militar del Ebro. Discurriendo, como es habitual desde sus inicios, por los emblemáticos parajes zaragozanos de la ribera del río (con sus sotos y su huerta), el escarpe y la estepa de San Gregorio.

Para los especialistas en carreras por montaña no es una carrera dura, incluso dicen que no es una carrera de montaña realmente. Yo la definiría como "de monte", 18,45 kms recorriendo esa zona, lindante con la capital, que hace que sea una carrera totalmente popular y asequible para cualquier corredor habitual.

Para nosotros es una cita ineludible y que marca el inicio de las competiciones del año.


LA CARRERA

Son algo más de las 9:20 h de la mañana y acabamos de aparcar el coche en el parking de la universidad politécnica, en el Actur. La temperatura no es excesivamente baja pero el día ha amanecido ventoso y la sensación térmica es de frío moderado. Comenzamos a estirar y a trotar por los alrededores del aparcamiento, nos acabamos de colocar el dorsal y el chip. Y nos vamos para las pistas del Centro Aragonés de Deportes (CAD). Nos metemos en ambiente, se ve mucha gente trotando y poco público.

Tras unas vueltas por la zona exterior de la pista, aprovechando que hay hierba, nos acercamos al arco de salida para tomar posiciones. Nos colocamos algo más adelantados que lo que solemos hacer normalmente, y es que ya somos veteranos en estas lides y sabemos que, de no hacerlo, nos toca pasar unos minutos adelantando al personal. Aquí coincidimos con José Luis, compañero en algún que otro entrenamiento.

Por megafonía se hacen los comentarios, agradecimientos y reseñas pertinentes por parte de la autoridad, militar por supuesto. Se recuerda a las víctimas del 11-M en Madrid y se pide un minuto de silencio que, salvo por los del final que no oyeron la petición, fue mayoritariamente respetado.

Enseguida se da la salida y ponemos en marcha los cronómetros. Damos 3/4 de vuelta a la pista de atletismo y salimos fuera. 1400 corredores en marcha hacen que, practicamente coincidan los primeros que salen de la pista con los últimos que pasan bajo la pancarta de salida. ¡La serpiente de color comienza su andadura en busca de las estepas del campo de San Gregorio!

Nos dirigimos, ya en subida constante, hacia la rotonda de Juslibol, de donde se nos dirige a la entrada a la zona militar todavía por terreno de asfalto.




En estos momentos (aprox 2 km) ya podemos ver a los primeros de carrera tomando una ventaja considerable, en solitario. Los hemos pasado en 10 minutos y 24 segundos. Rápido si se tiene en cuenta que esto ya pica para arriba.
Entramos en zona militar y pasamos a tierra, la verdad es que el personal ya empezaba a ponerse nervioso con tanto asfalto...
Llegando al km 4 Jose Mari se queda retrasado. Yo lo achaco a que se está quitando el cortavientos pues en estos momentos se ha corrido protegido del viento y con el sol se pasa calor. Pero al rato nos comunica que se retira, que no se encuentra bien y que no puede correr. Intento animarlo a ir más tranquilo hasta el primer avituallamiento (km 6) y ahí que beba agua y vea si puede o no. Pero el cuerpo le dice que no y nos deja.
Seguimos  Paco y yo, ahora pasando por los últimos tramos previos a "coronar" la plana. Primer avituallamiento y ya empiezan los toboganes, los sube-baja típicos de esta carrera. Miras hacia adelante y hacia atrás y el espectáculo es increíble, la fila multicolor de corredores contrasta con el acre del paisaje, duro y seco.

La prueba sigue salvando los desniveles que las torrenteras dejan en la zona, siempre cogiendo altura. Aquí ya los kilómetros caen algo más despacio, pero nos encontramos enteros y sabemos lo que queda. Llegamos al campamento Maria Cristina que lo dejamos a la derecha antes de llegar. Al rato nos aparece una cuesta increíble ¿de dónde ha salido ésto?, es la primera vez que la veo (y ya llevo cuatro ediciones con esta). Parece ser que han variado el recorrido. Bueno, habrá que apechugar.
Estamos subiendo despacio, Paco se queda algunos metros por detrás, lo espero, enseguida me alcanza y me comenta que las piernas no le van. Subimos más tranquilos y, una vez, coronada, retomamos poco a poco una cierta "velocidad de crucero". Estamos, aproximadamente, en el km 9 y pico. Parece que ha sido un aviso que se ha quedado en eso. Afortunadamente seguimos los dos juntos. Este último kilómetro se nos ha podido ir a más de 6 minutos y medio.
Pronto llegamos a la zona más alta del recorrido, y allí nos "obsequian" con el líquido elemento. Comenzamos a bajar.
Tomamos velocidad, yo con algo de miedo pues me noto la molestia que voy arrastrando en los últimos meses en el tobillo izquierdo. Además piso una vez mal con el pie y me duele. Así salimos del campo de maniobras, por el pinar de la zona alta del escarpe. Paco va adelante llevando un ritmo cómodo de bajada, sin arriesgar en exceso. Hay una zona en la que es imposible pisar tierra firme en el camino, son  todo cantos rodados (no entiendo cómo han llegado tan altos, pues el río se encuentra al menos, a 50 m más abajo). Extremo mi precaución pero no puedo evitar volver a pisar "en falso" con el pie malo. Esto parece las estaciones de un Vía Crucis ("Séptima Estación: Alfonso pisa mal por segunda vez").
En las bajadas nos rebasa alguna fémina. Pero claro, con treinta kilos menos, yo también bajaría así... Nos ha "jodío".
De repente aparece "la trampa" (esto a los novatos les echaría para atrás), se trata de una nueva pendiente en positivo (to parriba, pa que nos entendamos) de unos 200 metros en la que se salvan bastantes metros de altura. La acometemos tranquilos y la coronamos con cierto decoro. Arriba, como siempre, fotógrafos y gente animando. ¿Por qué será que los reporteros gráficos no nos cogen nunca en las bajadas, en las que podríamos mostrar un cierto "donaire" en la zancada, y sí lo prefieren hacer al final de las subidas, con el careto descompuesto y el cuerpo "bailando" el break-dance?. Esto es una de los grandes misterios del mundo runeril.
 De ahora en adelante ya solo nos resta bajar la famosa "culebrilla", mítica para los corredores que entrenan por la zona. Y se me hace dura, dura por el trazado (a pesar que las curvas son amplias), dura por el porcentaje de pendiente (entre el 15 y el 20%) y dura por el terreno, totalmente disgregado. Pero es la última parte de la bajada y hay que hacerla lo mejor que se pueda.
Una vez abajo ya solo restan ¡seis kilómetros por la huerta, ribera del Ebro y entrada al CAD!. Esto, como en años anteriores, se me hace duro. Es un terreno llano y me resulta monótono. La dureza está en que no sé afrontarlo psicológicamente.

Al principio, nos dirigimos en dirección noroeste, lógicamente contra el cierzo, durante un kilómetro y medio aproximadamente. Llegamos a una intersección con el camino que va paralelo al río y, girando casi 180º seguimos el mismo en la dirección de la corriente. Aquí, como preveía, no se nota el cierzo (vamos en su misma dirección y, posiblemente, a su misma velocidad). Por eso noto que no refresco, el calor corporal y el cansancio me hacen mella. Tomo una botellita de agua del último avituallamiento (gracias a los soldados, que me la han dado abierta, pues a estas alturas no está el cuerpo para gastos mínimos de energía...). Paco también ha cogido la botella, enseguida ha echado el trago y sigue. Yo pierdo unos metros con él y se me va. Lo veo que se vuelve a buscarme pero no me ve, pues se han metido unos corredores en medio. Voy a mi ritmo y Paco, con su espectacular "final", me saca en estos 3 últimos kilómetros, 45 segundos de tiempo.
Como digo, cojo mi ritmo cómodo y, saliendo del camino del soto, atravesamos el aparcamiento N de la Expo y nos dirigimos a las pistas del CAD. Entramos en las mismas y, pico en 1h35´59" (casi 2 minutos menos que mi mejor participación anterior).
Paco lo ha hecho, 45" antes y sale a mi encuentro. Juntos dejamos el chip, nos tomamos la isotónica, el agua y, al rato, viene Jose Mari a saludarno.  ¡Menos mal que lo vemos con buen color!, nos había preocupado mucho su estado al abandonar. Parece ser que ha tenido una fuerte bajada de tensión. Si no hubiera sido por eso, estoy seguro de que hubiera "roto" el crono.

Otra edición de esta bonita carrera y otro motivo de satisfacción. Hemos pasado una agradable y divertida mañana, en un ambiente que cada vez nos agrada más y lo más importante: Somos un año más viejos pero... ¡aún tenemos margen de mejora, macho!.

jueves, 1 de diciembre de 2011

VI CARRERA DE MULARROYA: CORRER ENTRE LA NIEBLA.

Bueno amigos, solo han pasado tres semanas desde el gran objetivo de la temporada y ya estamos metidos otra vez en faena.
Esta vez toca una carrera de montaña en La Almunia de Doña Godina.
Al levantarme por la mañana y asomarme a la ventana me dieron ganas de dar media vuelta y meterme otra vez en el sobre. Mañana con niebla baja, ¿que nos depararía la climatología en los alrededores de La Almunia?.
Esta vez hace de piloto José Mari que se ofrece voluntario a acercarnos a la línea de salida. Así como nos acercabamos nos dimos cuenta que la mañana no solo estaba tan mala, climatologicamente hablando, como en Zaragoza, si no que estaba peor. Niebla baja y unos cinco grados de temperatura.
Después de hacer la pertinente fila para hacernos con el dorsal y el chip, volvemos al coche a cambiarnos. Las eternas dudas ¿salimos en manga corta o larga? ¿necesitaré el cortavientos o no? etc, etc. Después de resolver cada uno las suyas,toca acercarse a los servicios para echar la última y a partir de esta momento realizar los estiramientos oportunos y calentar un poco, falta nos hace con la "rasca" que hace.
Sin practicamente darnos cuenta, nos encontramos en la línea de saliday el disparo nos pilla por sorpresa. Empezamos a correr unos trescientos valientes y valientas (según la ley de Igualdad).








Los primeros kilometros son de suave pero constante ascenso con un recorrido un poco monotono. Vamos los tres juntos pero enseguida vemos que J.M. se encuentra más fuerte que el resto y pronto nos abandona. A partir del kilometro cuatro empieza lo bueno, pasamos de la pista a practicamente la senda, primero bordeando un barranco y tras pasar una senda de roca nos introducimos en un bosque de pino. Aún seguimos viendo a nuestro compañero cerca. Aquí ya el desnivel es importante, volvemos a una pista ancha y ya nos dirigimos hacia la zona de roca. Al
llegar aquí la serpiente multicolor formada por los corredores deja de trotar para ir ascendiendo a un paso ligero, pero andando al fin. Después de subir un último repecho ya nos encontramos en la zona más alta del recorrido, aquí nos espera el avituallamiento líquido, para despues de dar unos tragos y ver por fin el sol, nos lanzamos al descenso vertiginoso, seran más de siete kilometros en constante descenso. Volvemos a la niebla enseguida.


Este año no noto tanto la sensación de velocidad como en el descenso del año pasado, incluso en los primeros tramos lo paso mal, un dolor en el costado, flato quizas, me molesta. En unos minutos me recupero, coincidiendo con los tramos en que se empieza ya a llanear.


En el último avituallamiento seguimos dos liebres juntas, pero justo en este momento mis piernas parece que han recuperado todas las fuerzas y empiezo a correr como no lo había hecho en todo el recorrido, miro varias veces hacia atrás y creo que todavía Alfonso puede enlazar conmigo. Pero como pasa casi siempre que uno termina bien, te vas planteando pequeños objetivos, ahora a por el de rojo, al pasarlo a por el de tirantes y así voy pasando a unos cuantos, algunos de ellos me habían pasado en la subida. En este instante nos encontramos con el grupo de andarines que podemos denominar "liebres de las nieves", que se han animado a realizar el mismo recorrido, y poder así disfrutarlo de una manera más tranquila. Nos animamos mutuamente y cada uno sigue su camino, haciendo camino al andar unos y al correr otros.


Me encuentro con fuerzas y pasado el kilometro trece y pensando que queda solo uno, tiro con todas mis fuerzas, craso error, al pasar el kilometro catorce me doy cuenta de que la meta queda lejos y me empiezan a fallar las fuerzas, creo que son las mentales ya que las físicas todavía las conservaba. Dicen que solo eran doscientos metros pero a mí se me hicieron muyyyyyy largos. Llegada a meta donde hace unos minutos que esperaba J.M. y la más avezada de los andarines.
Solo nos queda hacernos con la bolsa de corredor, este año camiseta técnica y botella de aceite virgen extra de la Cooperativa San Sebastian de La Almunia (COSANSE), para posteriormente poder disfrutar de un vermut de lo más completo.


Por último solo me queda felicitar a Atletismo La Almunia por la magnifica carrera que preparan todos los años y animarles a que sigan así: ENHORABUENA Y COMO ME GUSTA DECIR "NO REBLEIS".


Desde este modesto blog no quisiera cerrar esta crónica sin agradecer la colaboración que realiza con todos los eventos atleticos del mundo rural un gran orador como es "CELEDONIO GARCIA": gracias.