Para los especialistas en carreras por montaña no es una carrera dura, incluso dicen que no es una carrera de montaña realmente. Yo la definiría como "de monte", 18,45 kms recorriendo esa zona, lindante con la capital, que hace que sea una carrera totalmente popular y asequible para cualquier corredor habitual.Para nosotros es una cita ineludible y que marca el inicio de las competiciones del año.
LA CARRERA
Son algo más de las 9:20 h de la mañana y acabamos de aparcar el coche en el parking de la universidad politécnica, en el Actur. La temperatura no es excesivamente baja pero el día ha amanecido ventoso y la sensación térmica es de frío moderado. Comenzamos a estirar y a trotar por los alrededores del aparcamiento, nos acabamos de colocar el dorsal y el chip. Y nos vamos para las pistas del Centro Aragonés de Deportes (CAD). Nos metemos en ambiente, se ve mucha gente trotando y poco público.
Tras unas vueltas por la zona exterior de la pista, aprovechando que hay hierba, nos acercamos al arco de salida para tomar posiciones. Nos colocamos algo más adelantados que lo que solemos hacer normalmente, y es que ya somos veteranos en estas lides y sabemos que, de no hacerlo, nos toca pasar unos minutos adelantando al personal. Aquí coincidimos con José Luis, compañero en algún que otro entrenamiento.
Por megafonía se hacen los comentarios, agradecimientos y reseñas pertinentes por parte de la autoridad, militar por supuesto. Se recuerda a las víctimas del 11-M en Madrid y se pide un minuto de silencio que, salvo por los del final que no oyeron la petición, fue mayoritariamente respetado.
Enseguida se da la salida y ponemos en marcha los cronómetros. Damos 3/4 de vuelta a la pista de atletismo y salimos fuera. 1400 corredores en marcha hacen que, practicamente coincidan los primeros que salen de la pista con los últimos que pasan bajo la pancarta de salida. ¡La serpiente de color comienza su andadura en busca de las estepas del campo de San Gregorio!
Nos dirigimos, ya en subida constante, hacia la rotonda de Juslibol, de donde se nos dirige a la entrada a la zona militar todavía por terreno de asfalto.
En estos momentos (aprox 2 km) ya podemos ver a los primeros de carrera tomando una ventaja considerable, en solitario. Los hemos pasado en 10 minutos y 24 segundos. Rápido si se tiene en cuenta que esto ya pica para arriba.
Entramos en zona militar y pasamos a tierra, la verdad es que el personal ya empezaba a ponerse nervioso con tanto asfalto...
Llegando al km 4 Jose Mari se queda retrasado. Yo lo achaco a que se está quitando el cortavientos pues en estos momentos se ha corrido protegido del viento y con el sol se pasa calor. Pero al rato nos comunica que se retira, que no se encuentra bien y que no puede correr. Intento animarlo a ir más tranquilo hasta el primer avituallamiento (km 6) y ahí que beba agua y vea si puede o no. Pero el cuerpo le dice que no y nos deja.
Seguimos Paco y yo, ahora pasando por los últimos tramos previos a "coronar" la plana. Primer avituallamiento y ya empiezan los toboganes, los sube-baja típicos de esta carrera. Miras hacia adelante y hacia atrás y el espectáculo es increíble, la fila multicolor de corredores contrasta con el acre del paisaje, duro y seco.
De ahora en adelante ya solo nos resta bajar la famosa "culebrilla", mítica para los corredores que entrenan por la zona. Y se me hace dura, dura por el trazado (a pesar que las curvas son amplias), dura por el porcentaje de pendiente (entre el 15 y el 20%) y dura por el terreno, totalmente disgregado. Pero es la última parte de la bajada y hay que hacerla lo mejor que se pueda.

