A todos aquellos que nos ven empujando la pared:
Nuestra única intención es estirar cuadriceps y gemelos. En ningún caso queremos mover el edificio ni ganar espacio a la calle para poder aparcar en batería (aunque moverlo, lo hemos movido).


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miércoles, 20 de junio de 2012

CRÓNICA DE UN ENTRENAMIENTO QUE NO DEBIO DE SER...

O, PÁ HABERME MATAO!

Bueno, entretanto viene la crónica de San Borombón, voy a hacer una pequeña contribución al blog más pensando en entretener que en informar de nada importante. Y es que, aunque mis compañeros de equipo, han estado compitiendo de manera regular y seria, este que escribe muy a su pesar ha preferido no forzar la máquina y limitarse a algún entrenamiento más o menos exigente en la manida soledad del corredor de fondo.

Así, el lunes pasado, aprovechando que el resto de liebres andaba descansando de la competición del día de antes, me planteé un entreno-exploración por los montes de Cuarte.

La idea era llegar hasta la balsa de riego del camino de Cuarte por el monte para, una vez bajada la cuesta del Royo, "encontrar" un camino a mano izquierda que me dirigiera al barranco de Montañés, ya en su curso medio. De esta forma se podría organizar una salida matutina para hacer un circuito por monte con un recorrido de unos 23-24 kms hasta el Canal Imperial en la zona de Valdegurriana.

El entrenamiento iba a ser en plan "explorador". Si bien tengo los h* pelaos de bajar la cuesta del Royo (en bicicleta), nunca me he fijado bien en el susodicho camino lateral. Posiblemente debido a la extrema velocidad, cercana a la de la luz, que llevamos.

Esa era la idea.

Ahora vienen las condiciones.

La tarde está de bochorno, chispeando un poco y el cielo parcialmente cubierto de nubes. Una de dos: O llueve o no. Como a mi siempre me han respetado los elementos meteorológicos, me decido a salir. Me coloco la riñonera con el bidón de agua casi a tope y el teléfono con el GPS activo. Lo del teléfono  es una decisión que tomo habitualmente si salgo solo. Por si acá.

Empiezo.

Tras los estiramientos, libaciones y demás liturgia pre-carrera, me dirijo al trote hacia el canal. Aquí ya empiezan las primeras complicaciones. La riñonera se mueve mucho y adopta una posición lateral derecha que me impide bracear bien. El codo me pega en el bidón. Me coloco y recoloco el cinturón a la altura de la cadera, me lo ajusto más. Nada, siempre va para el mismo sitio. Además el vaivén del bidón se me transmite por la correa a la zona del vientre y me produce unas pequeñas molestias.

Dejo el canal y me dirigo, por la pequeña barranquera al lado de la arrancapedos hacía la parte alta de los pinares. No lo hago directamente, sino que tomo una senda a la derecha que, aunque hace más largo el recorrido, a mi me parece más bonito ya que crestea por el último monte del pinar y hay unas vistas preciosas a la zona de la Cra de Valencia.

Llego al camino del tiro de bola y llaneo por el mismo hasta los puentes del 4ª Cinturón y AVE. Me sigue molestando la riñonera. Pero como el ritmo es tranquilo no me preocupo. Aquí empieza a cerrarse más el cielo y a chispear algo más fuerte.

Paso por las instalaciones del vertedero de escombros. Me ladran tres enormes perros que, por ahora, están confinados junto a una caseta. Son las 20:10 h. Seguramente en media hora los soltarán por el recinto que, aunque vallado en su perímetro, no me fio de que tenga algún hueco, se salga alguno y me dé un susto. No sé que tienen que vigilar allí ¿zaborros y escombros?. Decido que volveré bajando el barranco de Valdeconsejo que es más tranquilo.

Dejado atrás el vertedero y ya tomado el camino de Goya, comienzo con los subeybaja y toboganes. Este tramo es divertido, pero ya llovizna, empiezo a notar dolor en el vientre y, para más inri, veo a lo lejos relámpagos que caen sobre lomas altas. Pero sigo.

Llevo un par de kilómetros por el camino y el dolor en el vientre se me hace insoportable, además los relámpagos están cada vez más cerca. Vëo el resplandor y cuento: uno, dos, tres... veintitrés ¡Borrombooooooom!. Vaya, están cayendo a 6 kms de distancia. Como no sé de dónde viene la tormenta me empiezo a preocupar. Además la llovizna arrecia.

Ya tengo a la vista la subida a la Balsa, pero me asusta el hecho de tomar una posición más elevada, por el riesgo de una descarga. No hay nada alrededor más alto. Recuerdo la historia de un tío norteamericano que, en su vida le cayeron tres truenos. Me preocupa que a mi sólo me pueda caer uno...

Además en todo el trayecto (desde el tiro de bola) no me he cruzado con alma alguna. ¿Pero a qué gilipollas se le iba a ocurrir coger la bici un día como hoy?.

Paso por el desvío que baja a Valdeconsejo y no me lo pienso dos veces, para abajo que me voy. Tengo que bajar altura para estar más seguro. Lo de encontrar el dichoso caminito habrá que dejarlo para otro día. Me quito la riñonera y me la coloco en bandolera como los polis americanos llevan la pistola. Mucho mejooor, andevasaparaaaar!.

Me tiro para abajo como alma que lleva el diablo, pero con cuidado porque el pie ya está empezando a notar las irregularidades del terreno. Ahora si que empieza a llover de lo lindo, como voy totalmente calado ni lo noto. No tengo frio y el camino descendente me ayuda. Los relampagos semejan enormes flashes que encienden la tarde, por lo demás oscura y triste. Vuelvo a contar: uno, dos, tres... dieciséis. Vaya, están cayendo a 3,5 kms. Me voy acercando a la tormenta. Debe estar al otro lado de la Cra de Valencia, en la zona de la ciudad deportiva o por ahí. No me preocupa, bajo por el fondo del barranco y alrededor mio todo está más alto. Necesitaría una buena toma de tierra para que me cayera algo (aparte de una ionización muy alta del aire y que la nube estuviera cargada muy positivamente). Todas estas disquisiciones técnicas me tranquilizan.

Sigo bajando y empiezo a sentir las piernas totalmente anquilosadas. La humedad y el fresco del ambiente me estan afectando más de lo que me imaginaba. Ahora ya llueve copiosamente y el camino empieza a tornarse un barrizal. Las piernas empiezan a doler, menos mal que tras un giro, a lo lejos ya se empiezan a ver las primeras naves del polígono industrial. Y con ellas llega el asfalto y acaba el riesgo del barro. Para colmo comienzo a notar el recurrente dolor del tobillo.

Pero no puedo parar. ¿Dónde me meto?.

Los primeros charcos han hecho su aparición, me meto en dos de lleno. Las suelas de las zapatillas ya empiezan a adquirir un extra de barro (recuerdo las "Retuerta´s Drag Queens" :-). Me quedan 150 metros para la subida al polígono. Suena el móvil. Será mi mujer. Tengo que cogerlo porque si no se va a llevar un susto. Me paro en la peor zona, me hundo en el barro, contesto: "Dime... si.. bien, jodo como me estoy poniendo, pero me lo estoy pasando cojonudo (miento), ya estoy por Cuarte (vuelvo a mentir) ya volviendo, si... vale, adios, enseguida estoy allí". Cuelgo y vuelvo a quedarme en la soledad del corredor "destalentao" de fondo.

El minuto y medio de conversación ha dado para mucho, ha arreciado más, los cien metros hasta la subida al polígono han quedado impracticables, me meto por un sembrado y, aunque la tierra está hueca, no está tan embarrada como el camino (pues este último tiene una capa de limos que lo deja con la lluvia sin posibilidad de utilizarlo). Al final salgo a asfalto.

La vuelta desde Valdeconsejo ya no tiene mayor problema. Es una zona ya por la que discurre gente (aunque sea en coche), asfaltada. Me siguen doliendo las piernas y la molestia del vientre pero ya sé que, chino-chano, con cierta tranquilidad llego a casa. A lo mejor paro en el restaurante de la Fuente de La Junquera y espero algo a que escampe.

Pero llego y decido seguir. No puedo parar, calado como voy hasta el tuétano. Me quedaría frío totalmente. ¿Podría volver a retomar la carrera con todos los dolores de las articulaciones y musculares que llevo?. Sigo y  llego al canal, un kilómetro y ya estoy en casa.

Llego, estiro bien y subo a casa. Mi hijo me tiene que traer las zapatillas de estar por casa porque no puedo entrar con las que llevo. Ahora la ducha caliente y a descansar.

Realmente, si uno se pregunta con cierta distancia, ¿Y esto para qué?. ¿Hubieras salido si te hubieras imaginado lo que te iba a caer encima?. Las respuestas no serían tan lógicas como cabría esperar. Por lo menos en lo que a mi respecta.  ¿Por qué? pues porque lo necesitaba. Llevaba desde el miércoles sin salir y algo me carcomía por dentro. Y sí, hubiera salido igual, quizás hubiera ido por otro sitio pero...  ¿No pertenecemos a esa subespecie humana de los "locos que corren"?, pues eso.

¡Hala, co!. ¡Tiraaaaaa!.

viernes, 30 de marzo de 2012

A JUICIO DE LOS CORREDORES, ¿QUE ES LO QUE NOS DEFINE?

Amigos lectores de este nuestro querido blog: A continuación os copio un artículo curioso que circula en el océano bloguero de la cosa pedestre y que me pareció, cuando menos, curioso. ¿Con cuál de ellas nos definiríamos mejor cada uno de nosotros?. Seguro que no coincidíamos nunca.

Espero que os guste:


"Aunque no tengas twitter, seguro que ya te suena de algo. En los últimos meses muchos corredores han querido aportar su percepción sobre el running en esta red social. Para ello, han publicado una frase, en 140 caracteres, que resumía la esencia del verdadero corredor. Utilizando la etiqueta #erescorredor, han conseguido agrupar estas sentencias y crear un diálogo entre ellos.
A nuestro juicio, en este artículo encontrarás los 40 mejores tweets de la red. Actualmente la etiqueta #erescorredor sigue en activo, por lo que puedes seguir contribuyendo. Quién sabe si algún día todos los corredores del mundo podremos protagonizar un tema del día (o Trending Topic) en esta red social.

1 #erescorredor cuando el sábado te vas pronto a dormir porque tienes carrera el domingo y has bebido agua todo el día.@xerx1981

2 #erescorredor cuando toda tu vida es un desastre, pero tus cosas de correr están perfectamente organizadas.@marruizlopez

3 #erescorredor cuando te adelanta un señor bañado en Varon Dandy y no sólo no te desmayas sino que esprintas para perderlo.@Planetamon

4 #erescorredor cuando mides tu semana en kilómetros.@PepeBeker

5 #erescorredor cuando esprintas en la recta fi nal por quedar el 320 y no el 321, lo consigues y te sientes genial.@navarrenx

6 #erescorredor cuando utilizas las camisetas técnicas de pijama.@1pedrolima

7 #erescorredor cuando van a hacerte una entrevista de trabajo, y preguntas si tienen duchas para ir corriendo hasta allí.@khenobi

8 #erescorredor cuando pasa una chica linda corriendo y, en vez de mirarla a ella, miras sus zapatillas.@LuchoRunner

9 #erescorredor si dejaste tu ipod en casa para oír tus pasos y tu respiración convirtiendo la brisa en viento.@RaymondNelly

10 #erescorredor cuando lo que compras en rebajas son ropa y accesorios de running.@jortiz_eimer

11 #erescorredor cuando tienes los pies a tope de callos y varias uñas negras.
@fl lacer

12 #erescorredor cuando ves los tiempos de una carrera y comparas con el tuyo a ver en qué posición habrías quedado.
@luistryfcb

13 #erescorredor cuando no importa lo ocupado que sea tu día, siempre te echas una escapada para darle duro.@rafgutierrezc

14 #erescorredor cuando sales a correr con dos pulsómetros-GPS y vas mirando continuamente la muñeca derecha y la izquierda mientras corres.@javierinlazarin
15 #erescorredor cuando corres detrás del bus y piensas: ¡una serie! Cuando subes escaleras y piensas: ¡ejercicio de fuerza para cuádriceps!@juanluis150

16 #erescorredor cuando califi cas a la gente como los que corren… y el resto.@redesorientada

17 #erescorredor si cada vez que escuchas una canción en la radio te preguntas si serviría para tu “playlist” de correr.@manumarlasca

18 #erescorredor cuando, en una “feria del corredor” piensas que estás en el paraíso@crazysouleon

19 #erescorredor cuando ves a alguien corriendo y analizas su carrera.@El_Azar

20 #erescorredor si calculas mejor los kilómetros que tu GPS.@adri_mella

21 #erescorredor si una lavadora a la semana es sólo de ropa de correr.@kepasaneng

22 #erescorredor cuando alguien te pregunta por qué sales a correr y tú le contestas: ¿Por qué comes?@lomas1994

23 #erescorredor cuando desayunas 10k, un plátano y un poco de agua.@ryepez3

24 #erescorredor cuando siempre llevas encima cuatro imperdibles.@oriolete

25 #erescorredor si cuando por lesión no puedes correr, disfrutas con envidia sana viendo al resto animando y haciendo fotos.@david_barraco

26 #erescorredor cuando sufres insomnio y aprovechas para salir a correr.@nosoyyosoyotro

27 #erescorredor cuando un día no puedes ir a entrenar y te sientes como un niño con los deberes sin hacer.@mariogmzou

28#erescorredor cuando viajas a una competición y te llevas tu propio tupper de pasta o arroz.@Macias1500

29 #erescorredor cuando los Reyes Magos en lugar de traerte carbón te traen carbohidratos.@edusampi

30 #erescorredor cuando aprovechas el corte de calles de la cabalgata de Reyes para salir a correr por ellas.@Angaliano

31 #erescorredor si sabes decirme al menos tres diferencias entre el running y el jogging.@Bot_opentourism

32 #erescorredor si por la mañana para ir a trabajar, coges del cajón calcetines de correr y tienes que pensar para darte cuenta.@fjmdoncel

33 #erescorredor cuando haces una tirada larga pensando en la cervecita de después.@Menottinto

34 #erescorredor cuando estás contento de recuperar 1 entreno, en día de descanso.@jordiaudet

35 #erescorredor cuando ateo o agnóstico, le rindes culto supremo a San Silvestre.@xkau

36 #erescorredor si la Meca para ti son los 42,195 kilómetros de Nueva York.@Octalop

37 #erescorredor cuando el día de antes de la carrera coges el coche para dar una vuelta por el recorrido.@runners_es

38 #erescorredor cuando acabas una carrera contento y 1 minuto después piensas que hay que mejorar la siguiente.@jmperezmartin

39 #erescorredor si cuando vas en coche paras incluso teniendo preferencia para dejar pasar a un runner.@inakiabajo

40 #erescorredor si sabes todas las distancias de tu ciudad con una exactitud de 100m de error.@marc81dli

viernes, 23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD!!!!

Estimados amigos:

    Por todos los buenos entrenamientos:             ALEGRÍA
    Por los malos:                                            ESPERANZA
    Por las carreras que van a venir:                      ILUSIÓN

    Pero, siempre, siempre:   DISFRUTEMOS DE LA AMISTAD

PAZ.

Estos son nuestros deseos para todos los que nos seguís en esta humilde página.

                                               LAS LIEBRES DE LAS NIEVES


Y un pequeño regalo de Navidad, con cariño.


jueves, 1 de diciembre de 2011

VI CARRERA DE MULARROYA: CORRER ENTRE LA NIEBLA.

Bueno amigos, solo han pasado tres semanas desde el gran objetivo de la temporada y ya estamos metidos otra vez en faena.
Esta vez toca una carrera de montaña en La Almunia de Doña Godina.
Al levantarme por la mañana y asomarme a la ventana me dieron ganas de dar media vuelta y meterme otra vez en el sobre. Mañana con niebla baja, ¿que nos depararía la climatología en los alrededores de La Almunia?.
Esta vez hace de piloto José Mari que se ofrece voluntario a acercarnos a la línea de salida. Así como nos acercabamos nos dimos cuenta que la mañana no solo estaba tan mala, climatologicamente hablando, como en Zaragoza, si no que estaba peor. Niebla baja y unos cinco grados de temperatura.
Después de hacer la pertinente fila para hacernos con el dorsal y el chip, volvemos al coche a cambiarnos. Las eternas dudas ¿salimos en manga corta o larga? ¿necesitaré el cortavientos o no? etc, etc. Después de resolver cada uno las suyas,toca acercarse a los servicios para echar la última y a partir de esta momento realizar los estiramientos oportunos y calentar un poco, falta nos hace con la "rasca" que hace.
Sin practicamente darnos cuenta, nos encontramos en la línea de saliday el disparo nos pilla por sorpresa. Empezamos a correr unos trescientos valientes y valientas (según la ley de Igualdad).








Los primeros kilometros son de suave pero constante ascenso con un recorrido un poco monotono. Vamos los tres juntos pero enseguida vemos que J.M. se encuentra más fuerte que el resto y pronto nos abandona. A partir del kilometro cuatro empieza lo bueno, pasamos de la pista a practicamente la senda, primero bordeando un barranco y tras pasar una senda de roca nos introducimos en un bosque de pino. Aún seguimos viendo a nuestro compañero cerca. Aquí ya el desnivel es importante, volvemos a una pista ancha y ya nos dirigimos hacia la zona de roca. Al
llegar aquí la serpiente multicolor formada por los corredores deja de trotar para ir ascendiendo a un paso ligero, pero andando al fin. Después de subir un último repecho ya nos encontramos en la zona más alta del recorrido, aquí nos espera el avituallamiento líquido, para despues de dar unos tragos y ver por fin el sol, nos lanzamos al descenso vertiginoso, seran más de siete kilometros en constante descenso. Volvemos a la niebla enseguida.


Este año no noto tanto la sensación de velocidad como en el descenso del año pasado, incluso en los primeros tramos lo paso mal, un dolor en el costado, flato quizas, me molesta. En unos minutos me recupero, coincidiendo con los tramos en que se empieza ya a llanear.


En el último avituallamiento seguimos dos liebres juntas, pero justo en este momento mis piernas parece que han recuperado todas las fuerzas y empiezo a correr como no lo había hecho en todo el recorrido, miro varias veces hacia atrás y creo que todavía Alfonso puede enlazar conmigo. Pero como pasa casi siempre que uno termina bien, te vas planteando pequeños objetivos, ahora a por el de rojo, al pasarlo a por el de tirantes y así voy pasando a unos cuantos, algunos de ellos me habían pasado en la subida. En este instante nos encontramos con el grupo de andarines que podemos denominar "liebres de las nieves", que se han animado a realizar el mismo recorrido, y poder así disfrutarlo de una manera más tranquila. Nos animamos mutuamente y cada uno sigue su camino, haciendo camino al andar unos y al correr otros.


Me encuentro con fuerzas y pasado el kilometro trece y pensando que queda solo uno, tiro con todas mis fuerzas, craso error, al pasar el kilometro catorce me doy cuenta de que la meta queda lejos y me empiezan a fallar las fuerzas, creo que son las mentales ya que las físicas todavía las conservaba. Dicen que solo eran doscientos metros pero a mí se me hicieron muyyyyyy largos. Llegada a meta donde hace unos minutos que esperaba J.M. y la más avezada de los andarines.
Solo nos queda hacernos con la bolsa de corredor, este año camiseta técnica y botella de aceite virgen extra de la Cooperativa San Sebastian de La Almunia (COSANSE), para posteriormente poder disfrutar de un vermut de lo más completo.


Por último solo me queda felicitar a Atletismo La Almunia por la magnifica carrera que preparan todos los años y animarles a que sigan así: ENHORABUENA Y COMO ME GUSTA DECIR "NO REBLEIS".


Desde este modesto blog no quisiera cerrar esta crónica sin agradecer la colaboración que realiza con todos los eventos atleticos del mundo rural un gran orador como es "CELEDONIO GARCIA": gracias.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

MARATON ZARAGOZA 2011. LA CRONICA KIKO66

Faltan pocos minutos para las nueve horas del día 6 de noviembre. Por segundo año me encuentro en la salida de la maratón de Zaragoza, acompañado de mis dos compañeros del grupo “liebres de la Nieves”. El día no es todo lo bueno climatológicamente hablando como quisiéramos, pero parece ser que no es tan malo como lo habían pintado, al menos no llueve.
Ya se acerca la hora de salida y los nervios empiezan a aparecer, en estos momentos también se te pasan por la cabeza cosas como:” y yo que hago aquí, fíjate con el día que hace que ganas y otras por el estilo”. Realmente en la línea de salida se piensa en muchas cosas y si no era así en este momento, es que el cerebro tenía principios de haberse congelado, hacia realmente frío, aunque muchos decidimos salir en manga corta y algunos, los más valientes, en tirantes.
Por fin se da la salida, pistoletazo, música a tope y todos empezamos a trotar, cada uno buscando el ritmo que intentaremos no abandonar hasta el final.
Estos primeros kilómetros discurren por el parque y la ribera del Canal, el grupo de las liebres nos encontramos en el kilómetro tres inmersos en el grupo de las cuatro horas, magistralmente dirigido por Jesús Arroyo y su megáfono, realmente es una gozada correr al lado de este mago del trotar y hablar al mismo tiempo.


Da gusto oir sus comentarios.Sin casi darnos cuenta ya estamos en el kilometro cinco y primer avituallamiento, los VOLUNTARIOS, si con mayúsculas, nos ofrecen el líquido elemento y siguiendo las buenas pautas de un maratoniano hay que beber medio botellín por lo menos.

Volvemos al parque pasamos otra vez por la línea de meta y se oye la musica de los Heroes con una canción dedicada al VIENTO, creo que no habia mejor banda sonora. Ah, que no lo había comentado, pues el viento nuestro llamado CIERZO nos lleva acompañando desde la línea de salida, pero al estar al resguardo de los arboles de este magnifico parque del que podemos disfrutar los corredores., no lo estamos notando. En este momento ya rodamos en solitario y nos encontramos en tierra de nadie entre la liebre de tres horas cuarenta y cinco y la de cuatro horas.
El recorrido sigue por el Canal Imperial, donde se encuentra el segundo avituallamiento, toca beber otra vez, primero en dirección a las Esclusas de Casablanca, en donde nos aclaman como héroes algunos familiares y amigos de las famosas Liebre de las Nieves, y posteriormente hacia el paseo Cuellar que enfilamos rápidos dirección Paseo Sagasta.
Aquí ya nos da el viento de cara y aunque llevamos pocos kilómetros en torno a quince, ya empieza a hacer mella. Nuevo avituallamiento y se me ocurre coger un poco de bebida energética (Gat…., no digo el nombre ya que no nos patrocina), solo beberla ya me doy cuenta que no ha sido una elección adecuada, al paso por la Avda Tenor Fleta noto como se me ha cruzado en el estómago, provocándome una sensación rara y a la vez molesta. Menos mal que esto duraría solo unos minutos.
A la altura del Camino de las Torres ya vemos al grupo de tres horas y cuarenta y cinco minutos y allí que vamos, es un grupo bastante numeroso y por el momento parece que el ritmo es asequible. Después de llegar a Miguel Servet y dar unas vueltas por sus calles aledañas y de un nuevo avituallamiento, nos adentramos en una zona que puede ser complicada, la Ronda Hispanidad dirección rio Ebro. Aquí si que sopla el cierzo de verdad y sin quererlo pasamos la Media Maratón, ya tenemos hecha la mitad del trabajo, ahora realmente queda lo de verdad.
Kilometro veintitrés, empieza el infierno, el CIERZO nos ataca totalmente en contra de nuestro avanzar, aunque el ir en un grupo tan numeroso ayuda mucho. Ahora toca pasar al otro lado por el Puente de Piedra, cierzo lateral que hace tambalearse a algunos de los corredores ya justitos de fuerzas, es la hora de tomar nuestro primer gel, tal y como los entrenamos en nuestras salidas de preparación. Aquí aparece de la nada mi hermana Carmen que nos animara hasta el final en diversos puntos estratégicos de la carrera.
Se vuelve a pasar el río por el Puente de Hierro y vuelta al Paseo Echegaray, cierzo de espaldas, o sea a favor, pero es tan fuerte que se hace molesto. Llegamos al Puente de Gimenez Abad y pasamos por tercera vez el río por uno de sus puentes, ventolera impresionante, no se que imagen se llevarían los forasteros de este recibimiento. Bajamos por los alrededores del Paseo Longares donde pasaremos el kilómetro treinta, esto casi esta hecho, este es el momento de encontrarse con el famoso muro. Nuevo avituallamiento, además de bebida ya se nos ofrece naranjas y plátanos. Chupo un gajo de naranja y José Marí me acerca un trozo de platano, doy buena cuenta de los dos.
Enfilamos enseguida el paseo de la Ribera , aquí empiezo a notar que algo falla y después de pasar por debajo del Puente de Santiago, único puente que no pasaremos, enfilamos ya la Avda Ranillas después de superar el repecho del Club Helios. Cruzamos el puente de la Almozara y mis piernas no quieren andar. Al bajar al Parque lineal de Ebro me da el total bajonazo, soy incapaz de seguir el ritmo de mis compañeros que aminoran el ritmo para no perderme. Noto que estoy casi parado, las piernas no funcionan y el cerebro creo que no esta por la labor de mandar más esfuerzo. Ya estamos en el kilómetro treinta y cinco, solo siete a meta, recojo un trozo de plátano y un vaso de bebida energética y en ese momento aparece un ángel de la guarda, bueno, es Alfonso que nos recuerda que no hemos tomado el segundo gel. Lo saco como puedo de mi bolsillo y me lo tomo con avidez mientras pasamos la pasarela del Voluntariado, aquí ya el viento es insoportable, pero como hay algunos valientes animando, me armo de valor y sigo para adelante acompañado de mis dos ángeles de la guarda.
El paso por el frente fluvial de la antigua Expo se me hace insoportable, voy realmente reventado, las lagrimas brotan de mis ojos, no se si es el cansancio, el viento que no para de azotarnos como frágiles ramillas, o el muro con el que me golpeo. Ahora si que oigo al hombre del Mazo, no para de decirme: déjalo, para que sufrir más, no seas tonto, otra vez será. Gracias a mis compañeros no le hago ni caso. Enfilamos Avda. de Ranillas a favor del viento, aparecen las amigas y amigos del Reflex y aprovecho para tomar un par de raciones, intentando no parar ya que no creo que pueda volver a trotar si lo hago. En una revuelta aparece mi hermana que nos anima, creo que se ha dado cuenta que voy con la segunda reserva encendida. Vuelta otra vez en contra del viento solo quedan cuatro kilómetros y parece que he recuperado, será el gel, nunca lo sabré, pero el hombre del Mazo se ha tenido que ir a buscar a otra victima.
Bordeamos la rotonda de las banderas y nos dirigimos al Puente del III Milenio, cierzo impresionante, es complicado incluso mantenerse en pie, pero allí seguimos y como bien decimos en esta tierra: cóóóo no rebles.
Pasamos el Puente y ya solo nos quedan dos kilómetros. Aquí esta mi familia para animarnos en los últimos tramos, enhorabuena por la valentía, no estaba el día para estar al raso. Entramos en el Pabellón Puente y el viento casi nos tira, ya que el tubo hace efecto de chimenea, pero ya nada importa, último kilómetro, es el momento de recomponer la figura y entrar lo más dignamente en la línea de meta. A falta de un centenar de metros, un grito sale de entre la multitud “VEEEENGAAAAA ESAS LIEBRES DE LAS NIEVES”, es mi hermana Carmen que nos ha apoyado a partir del kilómetro veinticinco y no ha podido tener mejor colofón. Llegada en honor (no olor) de multitudes, este año lo conseguimos los tres juntos y nueva marca a batir: 3 horas 47 minutos.
Por último solo decirles a mis compañeros: ¡GRACIAS!, sin vuestra ayuda no hubiera podido acabar mi segundo maratón.